lunes, 9 de noviembre de 2009

La Maldición de los Zíngaros. 5

Cap. 5

Marvin sintió que la cabeza le pesaba una tonelada, intento moverse pero el cuerpo no le respondia. Logró escuchar una suave respiración a su lado. Giró la vista y vio a Yelena durmiendo plácidamente a su lado. Sus labios apenas abiertos y su rostro de dulces facciones le parecieron las de un hermoso ángel. Se sintió perplejo y sorprendido de encontrarla en su cama, quizo recordar algún detalle pero descubrió que su mente era una laguna. Era extraño, apenas un par de minutos antes creyó estar en el infierno y de pronto la escena que ahora se le presentaba ante su único ojo, se le antojaba el paraíso. Extendió su mano hacia su rostro y le apartó un mechón de pelo negro de la frente, ella sintió el suave contacto y despertó.

_ ¿Estoy muerto? -preguntó mirándola a los ojos -¿qué hace un ángel en mi cama?

_ El holandés me pidió que me quedara contigo, que te cuidara hasta llegar a Barbados. De paso estando aquí no corro el riesgo de que tus hombres me maten. Iré a llamar al doctor, me dijo que le avisara cuando despertaras.

Cuando el médico de a bordo ingresó al camarote del capitán, éste lo ametralló a preguntas.
Pero el doctor sólo le dijo:

_ Tengo una buena y una mala noticia, ¿cual quieres primero?

_¿ Cuál es la buena?

_ La buena es que reparamos el Blue Storm y estamos rumbo a Barbados.

_ ¿Y cuál es la mala?

_ Que en el accidente de la bodega uno de los toneles se te fue encima, y con uno de sus bordes te aplasto la pierna. Tuve que amputarla a la altura de la rodilla.
El rostro del capitán empalideció, más aun de lo que ya estaba por la sangre que había perdido..
_ ¿ Aun piensas que todo este contratiempo es una casualidad? -preguntó el doctor.
_Ya no se que pensar, pero no puedo arrojara a esa muchacha al mar. Le prometí dejarla en Barbados.
_ Creo que mientras tu amiga zíngara permanezca a bordo, Barbados quedará cada día más lejos , capitán.
El Blue Storm pareció escapar del pesado maleficio y navegaba raudamente, su velamen hinchado al viento. Si todo iba bien al amanecer estarían viendo en el horizonte las costas de la Isla Barbados. Después de cenar Yelena y el capitán salieron a cubierta. Apoyado en la bella muchacha caminaron lentamente hasta la proa del bergantín . Marvin se sentó en el lomo de unos arcones mientras ella desde las barandas observaba el movimiento ondulante del mar. Ninguno de los dos deseaba pensar en la inminente despedida. De pronto el viento se detuvo y pareció cambiar de dirección mientras una especie de bruma comenzó a levantarse desde el oeste. Cesaron por completo los sonidos del mar y todo se sumergió en una aparente calma. Sin embargo algo extraño se sentía flotar en el silencio. Una suerte de presagio aterrador los envolvió con la niebla cada vez más espesa. El bergantín quedó como suspendido en una especie de limbo siniestro.Yelena pudo reaccionar, romper ese hechizo maligno y con un hilo de vos dijo:
_ Marvin, regresemos al camarote.
Él a su vez sintió que se le erizaban los pelos de la nuca. Tuvo la rara sensación de que esa escena ya la había vivido entes en una de sus pesadillas. Intentó ponerse de pie pero, en ese instante los átomos de la bruma se movieron en ligeros remolinos como si una presencia invisible batiera sus alas en la penumbra. Marvin y Yelena, petrificados observaron una aparición emerger de entre la espesa niebla y dirigirse directamente hacia ellos. El tiempo pareció detenerse justo a la medianoche, cuando ese ente maligno dio un rodeo, se ubico detrás del capitán, lo sujetó firmemente, mientras apoyaba una filosa daga en su garganta. El extraño ser miró a Yelena con los ojos inyectados en sangre y le dijo con una voz gutural:
_Buenas noches hermana,¿ pensaste que lograrías salirte con la tuya?
La joven apenas pudo llegar a reconocer las facciones de su hermano mayor en la oscura noche.
Este, continuó diciendo:
_ Como bien sabes los piratas nos atacaron, asesinaron a muchos de nuestros compañeros, incendiaron el navío y nos robaron lo poco que teníamos. Pero seguramente no sabes que ese sucio pirata quemó vivo a nuestro padre. Y tu te escapaste con él.
Pero nuestro padre y nuestros muertos tendrán su venganza total en esta noche. Porque las mareas, el viento y el espíritu de nuestros ancestros nos arrastraron hasta aquí para hacer justicia. Volverás con nosotros y cumplirás con tu destino.
_Te pido piedad para el capitán, no le hagas daño. Mátame a mí si así lo deseas - imploró Yelena - El no tiene la culpa, mátame, por favor, o has lo que desees conmigo.
_ La muerte es poco...¿ Sabes cuál será tu mayor castigo por haber traicionado a tu sangre, Yelena? Ver a este hombre sin su pierna, sin su mano, sin uno de sus ojos y ahora también lo verás sin cabeza.
Un hilo de sangre comenzó a brotar desde la garganta de Marvin, se deslizó por su pecho tornando el color blanco de su camisa en un rojo carmín.
Epílogo.
En el puerto de la Isla Barbados el Blue Storm vaciaba sus bodegas, reparaba sus averías y se aprestaba para una nueva travesía marítima. Mientras en un pequeño hospital el capitán Rendfield intentaba inyectar algo de fuerzas a su maltratada osamenta. Ni siquiera sabe cómo es que siguió con vida después de aquella noche siniestra entre el manto de niebla. Solo recuerda que uno de sus hombres lo encontró tendido en la proa de la embarcación. El recuerdo de la bella Yelena vivía en él y le dolía más que las heridas de su magullado cuerpo.
Cierto día zarpó el Blue Storm del muelle de Barbados hacia otros rumbos con las últimas luces de la tarde y en medio de un remolino de gaviotas que parecían despedirlo. Mientras en la última linea del dorado horizonte, el sol moría devorado por el inmenso mar.
Tiempo después se perdió todo dato referente al Bergantín, fue como si extrañamente se hubiese volatilizado en el aire.
Según viejos registros de la época, el ultimo barco en divisar al Blue Storm fue el Dark Warrior, una carabela de bandera inglesa que en esos días y se hallaba surcando el conocido mar de los zargazos, a una cuantas millas de las Bermudas. Según el testimonio de sus tripulantes vieron al Blue Storm, navegar ligeramente, sus velas al viento, adentrándose en el llamado triángulo del diablo, una zona maldita, donde cientos de embarcaciones desaparecían sin dejar rastros de manera misteriosa. Un manto de espesa niebla pareció devorar al Bergantín del capitán Rendfield, mientras nubes de extraños matices de colores desprendían zigzagueantes relámpagos. Sin embargo a través del tiempo hay marinos que afirman haberse topado con la nave a la cual describieron como un barco fantasma, envuelto en una espesa bruma, navegando a oscuras y a la deriva por el conocido Triángulo de las Bermudas.


Y así nació la leyenda del Blue Storm, y de su valiente capitán Marvin, que aunque nunca fue un pirata del Caribe, tenía una pata de palo, un garfio helado por mano y un negro parche en el ojo, y como si todo eso fuese poco, desde que una bella zíngara lo había enamorado y luego abandonado por culpa de una oscura maldición, podía sentir que llevaba una fría y dura piedra en lugar del corazón.

THE END.



12 comentarios:

Mª JOSE. dijo...

A
L
U
C
I
N
A
N
T
E
Me has dejado realmente rxpectante MIEDOSO.Es un relato buenísimo,muy bién narrado de principio a fin.
FELICIDADES.
BESOS.MJ

Vicky dijo...

Un final un poco triste , pero me a encantado la historia , me a tenido enganchada hasta su desenlace.

excelente!

Un Beso.

Susurros Mortales dijo...

Lo he vuelto a leer del tiron, me ha gustado mucho, una historia increible, un poco triste al final, siempre me ha llamado la atencion lo del triangulo de las Bermudas.

Besitos Miedoso.

Un placer leerte.

vuelo de hada... dijo...

Mi amiguito miedosito jaja tu historia de piratas y maldiciones me pareció ESTUPENDA tienes madera para esto.
Una historia en la que no podía faltar el amor, el suspense, la incertidumbre y además creo que ella fue quien al final se lo llevo.
Me encanto!!!
Mis abracitos pero sin garfio jaja

Betty dijo...

el final...triste!!!! buaaaaaaaaaaa se quedo solo y sin pierna, viste?? yo te dije!! que le faltaba perder una pierna!!! en fin.....


jejejejejej, muy bueno amigo miedoso, muy lindo tu cuento, te felicito!!!!

Noelia dijo...

Nooooo pobre capitán que tristeeeee
Oye te quedó genial, muy bien relatada y original!!! Bravo!!

besos

Noe

㋛۞¤ ๋•♣♠El Miedoso♠♣ ๋•¤۞㋛ dijo...

\\\///
(^_^)
Hola, gracias por las buenas críticas y los comentarios , la verdad que quedaban otras cositas para amputarle al pobre capitan, pero dije, mejor que no, jajaja.
¡¡¡¡¡Un abrazo de hombre lobo para todos¡¡¡¡¡¡¡¡Ya pasare a saludarlos, estoy complicado en el tiempo, no piensen que una maldicion del capitan m perdio en el triángulo de las bermudas, jaja.
Bye.

Gara dijo...

Ha sido una muy buena historia, solo q me apena el final...

Besos y buen fin de semana.

Buscador de buscadores dijo...

Estremecedor final, amigo. Historia alucinante.

Un abrazo.

Caperucita dijo...

Excelente historia, de esas que enganchan al lector.
Felicidades.
Te deseo un buen domingo.

estoy_viva dijo...

Bravo bravo....otra otra otra...
desde el primer capitulo hasta el ultimo todo de un tiron...me gusto muchisismo....
Un placer leerte.
Con cariño
Mari

la_gaviota dijo...

YA LA OTRA VEZ ME HABIA QUEDADO CON EL CA`PITULO 3 DE ESTA HISTORIA REALEMENTE MACABRA, EL POBRE CAPIAN SE QUEDO MUTILADO, AL FINAL SIN CABEZA, QUISE LEERLA Y REGRESE POR MAS, UN ABRAZO TE QUEDO MUY BIEN LA HISTORIA, SIEMPRE VEMOS EN LAS PELIS CAPITANES CON UN GARFIO, PERO NUNCA SABEMOS COMO SE LO HIZO, EN ESTA HISTORIA ES AL CONTRARIO, SABEMOS COMO Y POR QUE, BESITOS MUACKK

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