Muchos me han preguntado en que consiste este juego que he ideado para compartir con ustedes. Les explico: Tenemos cuatro sitios de terror en la encuesta y debemos votar por nuestro favorito. Que votes por un lugar no quiere decir que no puedas participar en los restantes, ya que eres libre de hacerlo en todos ellos. Con mucha legría he visto gran cantidad de votantes y eso habla de las ganas que tienen todos de participa. Restan solo 10 días para que visitemos el lugar mas votado. En estos diez días puedes ir creando un pequeño relato y contar lo que tu imaginación te dicte y de esa manera participar de cada uno de los sitios de terror. Es igual que cuando nos juntabamos una noche en la playa y cada uno trataba de asustar a los demas con el cuento de terror más escalofriante¡¡¡¡ La idea es que cada uno me escriba un mail o me deje un comentario con el relato (prefiero lo primero ya que si es un comentario, los demas te lo leen antes de tiempo, jaja) y todos ellos serán publicados y votados a ver quien de todos resulta ser el ganador. Entonces ya sabes, ve despertando a tu imaginación y relata un buen momento de pánico, en la Ciudadela de los Zombies, o en el Castillo del Conde Bloody , en la Mansión Embrujada del Miedoso o la Fortaleza de los Hombres Lobo. No te dejes paralizar por el miedo y atrévete a vivir esa deseada noche de terror con tu amigo el Miedoso. Mientras estaré pasando a saludarte e invitarte formalmente en estos dias por tu blog. Mi correo para que envies tus relatos:
Siempre me gustaron las historias de miedo, las leyendas urbanas, los seres de la noche, y los demás entes sobrenaturales. En los estrenos del cine de terror ahí estaba yo, como siempre sentado en las primeras butacas de la sala mas cercana. Pero en un principio pensaba para mí, que el mundo de los espantos y la ficción de los guiones del séptimo arte, solo existían o eran creados para estimular la adrenalina en los adolescentes o elevar las taquillas y la magia de Hollywood. Hasta que un toque del destino me alertó de que no todo es una ficción, de que hay algo más que ronda nuestro espacio de simples mortales, que no estamos solos. De ahí que decidí hacer mi blog, porque considero que hay experiencias que merecen darse a conocer al mundo. Es verdad que soy miedoso, pero lejos de ponerme a dormir acompañado de cabezas de ajo, estacas en el armario y balas de plata descansando en un cajón de mi escritorio, decidí compartir mi espanto con aquellos que en su interior tienen guardadas estas inenarrables experiencias. El miedo es algo natural en los seres humanos, todos tenemos nuestro lado de flaqueza, fobias o como les llamen. Y aunque no me crean, lo que mas terror me causó en la vida, fue una tierna niñita. Paso a continuación a relatarles mi mayor historia de miedo, esa que me llevó a querer crear este blog con el nombre de: El Miedoso.
Pasada la medianoche de un sábado, mi grupo de amigos (éramos cinco) y yo llegábamos a una afamada disco de la región, con el propósito de pasar un buen rato de chicas, música y tragos. Teníamos la precausión de llevar con nosotros a Fito, un muchacho que era abstemio y nos servía de chofer para el regreso a casa, casi al amanecer del nuevo día, cuando los cuatro restantes yacíamos mas borrachos que una cuba. El coche, que en el viaje de ida iba abarrotado, a la vuelta presentaba su habitáculo mas que holgado, ya que siempre uno o dos de sus ocupantes eran presas de seductoras muchachas con las que se perdían de vista a la salida del local. Se que hay estadios, zonas, o sectores en los que sin saberlo, muestra existencia cohabita con espíritus, o formas de energía desconocidas que moran en otro universo, paralelo quizás, pero que en ocasiones logran franquear la delgada barrera que nos separa, atraviesan el portal hacia nuestra dimención y se nos manifiestan en diversas formas espectrales.
Este ente, representado en forma de niña que tuve ente mí, no era un fantasma común...como los que suele aparecerse a los conductores solitarios, o aquellos que, como nosotros regresaban de madrugada luego de una noche de disco, fume y alcohol. Por ejemplo cuando aparcaban su auto o camión a un lado de la carretera y se bajaban a hacer alguna necesidad o simplemente admirar el paisaje y estirar las piernas...la pregunta muy común que se hacen estos desafortunados que aún hoy se topan con estos ente es...y..¿¿¿ de donde salio esta niña??? ya que hasta donde alcanza la vista no hay ni una casa ni tampoco una señal de vida, todo es llano, cerros, pastisales y páramos desolados....ahí es cuando el miedo se nos presenta...y quizás nunca se obtengan respuestas.
Pero yo sí las tuve, y fueron en verdad escalofriante.
Diez kilómetros antes de arribar a nuestro pueblo, le pedí a Fito que se detuviera al borde de la ruta, pues necesitaba descargar orines. Uno de mis amigos yacía dormido, desparramado en el asiento tracero del auto. Con el afán también de movilizar mis piernas caminé sobre la cinta asfáltica algunos metros y me sumergí entre la maleza de la vanquina. Dicen algunos que la hora más oscura es aquella que precede a la luz del alba, y debe ser cierto, pues la oscuridad era total. Solo los faros del automóvil eran la única iluminación en ese enorme espacio abierto. Al retornar al coche a contraluz de los faros se me presentó de pronto la figura de una chica, su vestido blanco translucia y hacia más aterradora su súbita aparición. Al acercarme pude distinguir su rostro de niña y una extraña luz en sus ojos. Me detuve en seco, al ver el rostro desencajado de Fito que me hacia señales de que subiera al coche de inmediato. Como adivinando la intención la niña se aproximó hacia mí y me tomo de la mano. Una gélida sensación me corrió por el brazo al notar el helado contacto. "Ven conmigo" , me dijo mientras me arrastraba con ella y me señalaba hacia el costado de la ruta. Fito descendió en ese momento del automóvil y con desesperación me pedía que me apartara de la criatura. Pero era algo imposible para mí, y solo me dejaba llevar calladamente, sin poder articular palabra. Como si un poder extraño se hubiera apoderado de mi voluntad, me dejé arrastrar por la niña hacia la vanquina, y nos perdimos entre la maleza que bordeaba el lugar. Fito venia unos pasos detrás clamando para que volviéramos al vehículo. De pronto ante nosotros, entre los matorrales se vieron las luces de un coche que yacía dado vuelta ruedas para arriba, y pude escuchar el gemido de algunas personas atrapadas dentro del habitáculo destrozado, en el que seguro era un accidente ocurrido apenas unos minutos antes. Mientras mi amigo llamaba una ambulancia desde su celular, yo me aboqué a la tarea de rescatar dos niños que estaban en el asiento tracero amarrados a los cinturones de seguridad, mientras que en la parte delantera del lado del volante el cuerpo de una mujer con el rostro desfigurado parecía sin vida. Logramos junto a Fito rescatar a los chicos y media hora más tarde el cadáver de la infortunada mujer era extraído de entre los hierros retorcidos por los paramédicos. Un echo relevante aconteció luego, al momento de abandonar el lugar del siniestro al descubrir que la niña que nos había llevado hasta el coche había desaparecido sin dejar huellas. En medio del nerviocismo de la escena y la premura de socorrer a los niños, nos habíamos olvidado de ella. Pero por mas que la buscamos en ese amanecer jamás la encontramos. Afortunadamente el estado de los menores no revestía gravedad y el accidente se había producido porque la mujer se habría quedado dormida. Al tratarse de un echo que nos había tocado de cerca, dos díasdespués nos encontrábamos acompañando el cortejo fúnebre hacia el cementerio donde sepultarían a la única víctima del accidente. Al llegar al mausoleo familiar que seria su última morada, ocurrió algo que me helaría la sangre. La foto de una niña que estaba sepultada en uno de los laterales de ese panteón, era la misma criatura que me había tomado de la mano aquella madrugada. Luego de superar el momento de conmoción pregunté por ella a uno de sus familiares, y me respondió que llevaba dos años de muerta y era la primogénita de la mujer que muriera en el accidente.
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Si te atraen las historias de fantasmas de las carreteras no te pierdas de ver este video¡¡¡¡
Los cuentos de terror están relacionados con la sensación de sentir miedo, como las leyendas urbanas o los relatos de terror, peor no son lo mismo. Los cuentos de terror son dedicados más que nada a los niños, tratan de historias fantásticas que son aterradoras (para niños) y sus protagonistas suelen ser brujas o dragones. Existen algunos cuentos de terror que son tan clásicos que las personas suelen contarlos de memoria, igualmente estos se pueden encontrar en algún libro. Muchos de los cuentos fantásticos de Walt Disney han sido catalogados como las historias más crueles para niños, que se han inventado. . Origen de los cuentos de terror
Los cuentos de terror tienen un origen muy lejano y aún hasta hoy en día existen los antiguos libros, estos suelen transmitir más miedo que los actuales, debido a la psicología que se usaba para escribir estos en aquella época. Los cuentos de terror más famosos han sido llevados a la gran pantalla en varias interpretaciones, lo más común fue que fueran trasladados a dibujitos, ya que la idea es que estos le llamen la atención a los niños. Que no le parezca raro que encuentre un cuento de terror para adultos, ya que también existen pero no es muy común encontrarlo.
Hablando de cuentos de terror, estoy escribiendo uno que te dará un buen susto¡¡¡¡¡¡
Los relatos de terror suelen ser muy similares a las leyendas urbanas, la diferencia más grande es que estos suelen ser improvisados; o sea se crean en el momento con un conjunto de ideas que crea la cabeza, basándose muchas veces en antiguas ideas sobre cosas escalofriantes. Cualquier persona puede crear un relato con un poco de imaginación y asustar a todos a su alrededor, igualmente existen personas que por naturaleza y por poseer una gran imaginación son excelentes narradores y muchos logran “sacarle jugo” a este pasatiempo y se lo muestran al mundo publicándolos en una revista, en Internet o creando sus propios libros. Para crear buenos relatos de terror hay que lograr llegar al nivel de poder, tener en el momento de la improvisación los pensamientos más macabros y escalofriantes. Igualmente acá te brindamos unas pequeñas ideas para que todo sea más fácil en el momento de la improvisación:
. Como crear relatos de terror.
Estos son siete pasos para que tu mismo puedas crear tus propios relatos de terror:
1. Si conoces a lo que temen las personas a quien les va a narrar la historia, usa eso principalmente.
2. Trata de que los protagonistas sean mayoritariamente personas jóvenes, ya que suelen ser más “amateurs” para las situaciones, debido a su edad. 3. Por supuesto que el relato hablara de cosas sobrenaturales en algunas ocasiones, trata de que sea lo mas real posible.
4. Nombra debilidades en general de las personas.
5. Siempre como en cualquiera de los relatos de terror que conocemos, trata de mencionar la típica situación cuando hablamos de cosas de terror; EJ: uno de los adolescentes estaba empeñado con al idea de entrar a esa casa..., y luego de ahí comienza el terror.
6. es bueno para estas narraciones tener en cuenta que varios de los protagonistas tienen que sufrir!, no que termine como una historia con final feliz.
7. trata de ponerle bastante ímpetu y lograr un perfecto clímax donde todos estén muy atentos a la historia, puede subir y bajar el volumen de tu vos o tocar mostrando lo que sentiría el protagonista de la historia a alguno de los oyentes para que se sienta mas involucrado en al historia.
Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de tonterías que hacemos cuando tenemos miedo. A continuación analizamos algunas situaciones típicas que nos provocan miedo y nuestra estúpida reacción ante estas. Primera: Estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿qué haces? Te tapas con la sábana, Muy bien ¿Qué pasa, que la sábana es antibalas? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja? Hombre, por favor Segunda: ¿Y cuando nos da por mirar debajo de la cama? Hombre, que ya tenemos una edad. Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontramos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?:
-Buenas nocheeees… ¿Qué? Asesinando, ¿no? Tercera: Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un tío ahí dentro? Cuarta: Vas en un carro y, de repente, el conductor empieza a correr como si fuese Carlos Sainz, pero sin Carlos y sin Sainz, y tu acojonado. ¿Qué haces? Lo normal, protegerte: te agarras a la asita de plástico que hay encima de la puerta! Ya se puede estrellar si quiere, que tu vas agarrado a la asita… Quinta: Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos? Poner el tracero tan duro que la aguja rebota!! Es que hay que ser ¿eh? Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo. Séxta: Más reacciones estúpidas que tiene el cuerpo por su cuenta: gritar. Claro que sí, muy lógico. Si estás friendo un par de huevos y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco:
-¡¡Que se me queman los huevos!! Y si viene otra persona, se une a ti con sus gritos:
-¡Que se te queman los huevos! Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos?
¿PENSABAN QUE LOS HIBA A ASUSTAR CON ESTA ESTE POST?