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sábado, 3 de abril de 2010

THE SECT.(parte 4)

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Cap 7
No podía creer en lo tonto que había sido al dejar caer el armamento desde el balcón. Estábamos en un real peligro y apenas si pude enviar mi mensaje a la policía , luego de varios intentos. Si ellos no tomaban en serio mi llamada estaríamos perdidos.Volví junto a Marian y vi que estaba aterrada por lo que estaba viendo en el salón. El hombre de la capa roja procedía en ese instante a desnudar a la joven prisionera en el altar, que al parecer no se daba cuenta de lo que estaba a punto de sucederle.
No daba crédito a lo que veían mis ojos, cuantas películas había visto de encapuchados sacrificando a una chica y ahora en este instante en este preciso momento, lo estaba viviendo en primera persona. Me parecía surrealista, ella tumbada totalmente desnuda semiatada y no se daba cuenta de que la iban a sacrificar, que estaba a punto de morir. Allí ante ella un ser encapuchado, demoniaco, que solo con verlo me recorría un sudor frio por todo mi cuerpo, el pánico me había invadido, no podía dejar de temblar.
Veía el perfil de Marian, en la semi oscuridad, en su semblante se notaba el terror que sentía en ese momento. No supe cómo decirle que estábamos tan indefensos como esa muchacha que yacía en poder de ese ser diabólico y que si nos descubrían nos matarían. ¿ cómo decirle que ya no teniamos las armas, porque en un susto de niño las dejé caer?
La chica era poseída por el diablo, y quien lo representaba era el jefe de la secta. Supe que su muerte era irremediable, como irremediables eran mis temblores, mis temores, miraba a Andriu, con la certeza de que aquel seria también nuestro fin. En mis recuerdos y mi memoria ya no estaban esos dulces momentos junto a mi esposo, por mi mente pasaron imágenes de esta noche con Andriu, y que hizo que mi cuerpo vibrara como nunca antes lo había hecho.Esta mal decirlo, pero en cierta manera, me alegraba de que mi esposo hubiera desaparecido ya que sino nunca hubiera compartido con Andriu ese momento breve pero tan intenso. Lo mire a los ojos y él me sonrió, para tranquilizarme. Pero cuando mire hacia el altar y vi que ese diablo se disponía a acuchillar a la joven, salió de mi interior un grito, que retumbó por todo el salón. Se produjo un pesado silencio y los allí presentes, elevaron los ojos hacia nuestra posición. Nos habían descubierto y todos venían a por nosotros.
Era nuestro fin. Tomé a Marian por los hombros y mirándola a los ojos le dije: "Quédate aquí y no te preocupes, volveré por ti", y antes de que los encapuchados llegaran hasta el lugar me escabullí entre los corredores interminables de la abadía.
Un par de aquellos hombres cayeron sobre mí, me apresaron y me llevaron ante el espantoso ser de capa roja. Solo podía ver sus ojos malignos, ya que escondía su rostro tras una máscara macabra. De repente mire a todos lados ya que olía al perfume de Andreu, ese que tantos recuerdos me traía. Entonces note como me empezaba a desnudar ese enloquesido ser ante la mirada atenta de los demás. Al quitarme la blusa acaricio mis pechos, sé que no era un momento como para excitarse, pero no se qué paso…….. me había quedado sin voz, pero tampoco tenía ningún sentido el gritar, ya que esos gritos solo me aterrarían a mí misma, Mientras dos de su sequito me sujetaban de los brazos el extraño de la capa roja se arrodillo ante mí, sin apartar su mirada de mi cara, me bajo la falda, acariciando mis muslos por dentro, luego bajo mis bragas y note su aliento en mi sexo. Cuando ya estaba completamente desnuda me colocaron sobre una mesa roja, sobre la cual, supongo, iba a ser poseída por él. Mientras la chica estaba en la otra mesa, no dejaba de gritar. El hombre cogió nuevamente el cuchillo y se dirigió hacia ella, quería cerrar los ojos pero no podía dejar de mirarla, su cara estaba desencajada y sus ojos desorbitados. Mire a todos lados esperando que Andriu apareciera y a la vez pensando que lo mejor era que se fuera ya que si no moriríamos todos para nada. MUERTE...MUERTE...MUERTE...Los gritos del salón pidiendo que la mataran se clavaban en mi cabeza, el estaba frente a ella y de una sola tajada degolló su blanco cuello, abriéndolo de par en par, la sangre salía a chorros, la chica movía sus piernas y tenia convulsiones aun estaba viva, moriría desangrada y la siguiente seria yo. Note como caian las lagrimas por mis mejillas y cerré los ojos, estaba resignada.
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Cap 8
Busqué un resquisio por donde salir al exterior de la abadia y recuperar mi mochila, pero la puertas y ventanas habian sido cerradas en su totalidad. Mi mente trabajaba a mil revoluciones por minuto, tratando de encontrar la manera de terminar con ese ritual demoníaco. El cántico de los presentes retumbaba en el ambiente aterrador.MUERTE...MUERTE...MUERTE...El coro macabro y el clavicordio estaba en su apogeo. Una sensación de vacio me invadió al comprobar que estaba solo contra esa enloquecida multitud que colmaba el recinto. Unos pasos sonaron detras de mi. Me sumergí entre el cortinado negro que llegaba hasta el piso y la pared y quedé inmovilizado. Los pasos tambien se detuvieron por un instante y pude sentir la respiración de álguien muy cerca de mi. Mi corazón yacia en suspenso, sentí mi alma pender de un hilo, cuando la mano de ese ser que yacia cerca de mí, apartó violentamente el cortinado. Un angustiante pavor sacudió mi cuerpo y en una reaccion que ni se donde me nació me hizo avalanzar contra el encapuchado y tomandolo de la garganta comencé a afixiarlo. Una fuerza desconocida se habia apoderado de mi y cuando me di cuenta estaba en el suelo, tumbado sobre la rolliza anatomía del hombre que ya estaba sin vida. Procedí de inmediato a quitarle la capucha y la bata negra y me cubrí con ellas. Tomé un puñal que llevaba en su cintura y tambaleante comencé a bajar hacia el enorme salón. Extrañamente me sentí arrastrado hacia el mismo estado de exitación que reinaba en los ahi presentes. Me invadió un total sentimiento de desvarío, de rara confución y al momento de observar al ser maligno degollar a la joven y ver su roja sangre inundar la estancia me sorprendí a mi mismo elevando los puños al cielorazo y clamando MUERTE...MUERTE...MUERTE...El brillo de la enorme hacha que volvió a relucir en las manos del rojo encapuchado me sacó de ese estado febril y maléfico que me había poseído. Lo vi avanzar triunfante hacia la mesada roja de Marian y contemplarla con una furia y enajenación descontroladas. Si no intentaba nada sería su final.Tantee en mis bolsillos y extraje el encendedor. Tomé el extremo de uno de los cortinados que rodeaba el salón y lo encendí. Fueron segundos que me parecieron eternos. Y era que el tiempo se había detenido en una especie de éxtasis mortal. El hacha se elevó en el aire, ahí se detuvo unos segundos, en suspenso. Me hice una pregunta fatal: ¿qué sería primero?¿ el hachazo partiendo el cráneo de Marian o el crepitar de las llamas a mis espalda?
MUERTE ...MUERTE...MUERTE, rugía la concurrencia.FUEGO...FUEGO...FUEGO, el grito desgarraba mi garganta.Una humareda negra se elevaba desde el costado en medio de ese climax de pavor. De repentes las llamas se levantaron flameantes, imparables, devoradoras. La confución fue mi aliada. Mientras muchos de los presentes corrian para salvarse de las llamaradas yo salté como una fiera sobre el ser de la capa roja. Las llamas ya consumían el salon y las batas de muchos encapuchados que corrian desesperados avivando mucho más el fuego que se extendia a los cuatro costados. Mi lucha contra el representante del maligno era a vida o muerte. Sentía los hachazos silbando a centímetros de mi cabeza. Busque el puñal que había ocultado entre mis ropas, y tras largo batallar logré clavarlo en el pecho de mi enemigo.Cayó retorciendose de dolor mientras que corrí hacia el altar y desaté las ligaduras de Marian. En ese momento los ojos de ella, desorbitados, me indicaron que algo andaba muy mal. Con un esfuerzo enorme de su parte me arrojó sobre un costado al tiempo que un sonoro hachazo se clavaba en la madera de la mesada. Sin perdida de tiempo me levante y tomé al encapuchado y lo empujé hacia el piso. Mientra vi que Marian se apropiaba del hacha y en un violento golpe la acestaba en la frente del diabólico ser que estalló en sangre. El salon yacía aun en llamas, los concurrentes en su mayoría habian salido huyendo del fuego. Un espeso humo había invadido la estancia. Marian con una palidéz mortal en su rostro se arrastraba hacia el cuerpo del encapuchado. Tomó la pesada hacha y la desenterro del cráneo del jefe de la secta. Lo agarró de la capucha y tiró violentamente de ella. El rostro de Harry, su esposo, mi amigo, quedó al descubierto en medio de un charco de sangre. La sirenas policiales se dejaron oir en el silencio de la noche y pronto nos vimos rodeados de uniformados.La pesadilla habia terminado O QUIZAS, NO HABÍA HECHO MAS QUE COMENZAR.
THE END.
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lunes, 29 de marzo de 2010

THE SECT. (parte 3)

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Cap 5
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Bajamos del automóvil y semiocultos en la maleza que bordeaba el camino nos fuimos aproximando a la entrada de lo que observamos, parecía ser una enorme abadía en medio de una espesa arboleda. De manera sigilosa nos acercamos a las rejas de la entrada y vimos que las mismas yacían atadas por cadenas y un pesado candado.
Era imposible treparlas, por lo que decidimos revisar alguna fisura en los límites de la propiedad. No nos quedó otra alternativa que escalar un grueso y elevado muro de cemento, por lo cual abrí la mochila que cargaba y extraje un soga a la que logré amarrar a los gajos salientes de un árbol que colgaba hacia el exterior. Encaramado al tapial pude subir la mochila con las armas y elevar después a Marian a travez de la maroma.
Ya del otro lado la enorme construcción se erigía imponente ante nuestros ojos en medio de la penumbra.A medida que nos acercábamos a la abadía, pudimos percibir, que una melodía, como de clavicordio se dejaba flotar en el ambiente. Casi pegados contra las paredes deambulamos largos minutos tratando de encontrar una puerta tracera de acceso a la edificación. Una tenue iluminación se percibía a través de los amplios ventanales. Al fin encontramos una puerta de servicio y nos adentramos al interior de esa mole gris.
Los corredores eran inmensos, oscuros y se podía percibir una extraña pesadez en el ambiente. Encontramos unos amplios escalones y comenzamos a transitar por ellos, hasta que terminamos en una especie de palco en el piso superior, de amplios balcones que daban aparentemente a la sala principal de la abadía. Lo que se presentó antes nuestros ojos nos impresionó sobre manera. Aparragados contra las barandas pudimos observar un par de mesadas como si de altares se tratase, ubicados en el centro del amplio recinto e iluminados por grandes candelabros.
Cortinas negras se desprendían desde lo alto, pero lo que más nos impresionó fue que en uno de esos altares una joven muchacha semidesnuda se debatía amarrada por fuertes cadenas acostada sobre la gruesa piedra. Cesó la música al tiempo que una enorme puerta se abrió de par en par en un extremo de la sala. Lentamente comenzaron a ingresar por ella numerosas personas vestidas con batones negros y capuchones en sus cabezas.
Pudimos ver como se ordenaban silenciosamente a lo largo del salón en doble fila. Entonces el clavicordio volvió a elevar sus notas en el aire enrarecido, y desde el fondo de la hilera vimos avanzar de manera lenta hacia el centro de la estancia a una figura esbelta y envuelta en una larga capa roja. Desde su capucha le sobresalían dos especies de cuernos similares a los de los machos cabríos y portaba en sus manos una enorme hacha, cuyo metal relampagueaba a la luz amarillenta de las velas.
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Cap 6
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Nuestro estupor seguía en aumento, al ver como se procedía a la realización de ese ritual que se nos antojó sería espantoso y demoníaco. Intenté en vano desde mi celular establecer contacto con el centro policial y solicitar refuerzos, pero era imposible, carecía de señal. Necesitaba salir fuera del edificio. Le pedí a Marian que siguiera atenta a los movimientos de los presentes en el extraño ceremonial y me arrastré hacia uno de los balcones exteriores. Me encaramé a una estrecha cornisa apoyado en la pared, un ráfaga de viento me arrojó hacia adelante. Intenté asirme de una de las barandas, pero el movimiento brusco hizo que se me resbalaran las correas de la mochila de las manos y fueran a parar pesadamente al suelo quince metros mas abajo. El terror se apoderó entonces de mi: ¡estábamos desarmados!
(CONTINUARÁ)
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viernes, 26 de marzo de 2010

THE SECT. (parte 2)

cap 3
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Le pedí a Andriu que viniera a casa conmigo ya que en la cantina era imposible hablar y tenía que enseñarle toda la documentación que Harry tenia en casa sobre la investigación de la secta. La verdad es que me daba miedo llevarlo a casa conmigo, pues solo mirarlo a los ojos me hacía perder el control y notaba la humedad en mis bragas. Al entrar a casa, con un toque de mis palmas se encendió una luz tenue y se puso la música.
_¿Quieres tomar algo mientras te enseño toda la documentación que tengo en casa?-pregunté un tanto ansiosa-Pasa y siéntate en este sofá, esta algo mullido pero es muy cómodo.
_Gracias Marian, todo lo que tengas del caso nos puede ayudar- le respondí mientras podía sentir ese olor tan particular que invadía mis sentidos.
Mientras yo me dirigía al despacho, noté como su mirada se clavaba en mis posaderas...adjunté toda la documentación y la llevé al salón, me senté junto a él y coloqué los papeles sobre la mesa. Al echarme hacia delante lo vi mirar mis senos y me di cuenta que al estar agachada se me veían mis rosados y erectos pezones.
_Aquí tienes Andriu, podrás encontrar en estos documentos la ubicación de la secta, y del edificio donde opera aparentemente. La policía ha revisado el lugar pero no pudo encontrar nada que delatara el funcionamiento una secta ahí. Quieres saber algo más?-pregunté un tanto incomoda.
_ Me gustaría saber si has notado algo raro, en la actitud de Harry en el ultimo tiempo- pregunté en medio de una terrorífica ola de calor que me atacó por entero.
_ Raro no -le respondí- ¿Te importa si mientras tu les vas echando un vistazo, yo me pongo algo mas cómodo y preparo algo de cenar?, y perdona que este tan cerca de ti, pero es que usas su mismo perfume y me cuesta mucho controlar mis impulsos- y mirando su entrepierna agregué risueñamente-pero por lo que se deja entrever en tus pantalones a ti también te cuesta controlar los tuyos.
_La verdad que es difícil estar a tu lado y permanecer indiferente- le dije tratando de poner mi mejor sonrisa.
_Sabes?, es curioso, cuando yo conocí a Harry y hablamos por primera vez estaba como tú lo estas ahora, bien empalmado. Creo que has visto lo mismo que él vio en ese momento. Estábamos en la playa y me quite la parte de arriba y frente a mi estaba él acostado boca abajo y con su mirada clavada en mi. Al levantarse dejo un agujero en la arena y al mirarle la entrepierna comencé a reír. El se fue muy cortado al agua y yo fui tras él, me coloqué a su espalda y metí la mano dentro de su bañador, por un instante pensé que se desvanecía. Acaricié su miembro, palpé sus testículos y antes de que me diera tiempo de masturbarlo se había corrido en mis manos-agregué-Perdona no sé porque te he contado esto, veo que tu pantalón esta en apuros -volví a sonreír.
_ Tal vez conozcas algún truco para sacarme de la situación- le dije con una mueca dibujada en los labios.
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cap 4
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Era casi la medianoche, llevábamos largo tiempo apostados a pocos metros de la enorme edificación, donde según la policía se perdió todo rastro de mi amigo Harry.
Momentos después Marian dormitaba recostada en el asiento del acompañante, mientras que en el tracero en una mochila, descansaba mi pesado armamento, listo para ser usado en caso de peligro. Desde hace mucho tiempo conocía el accionar de esta secta, pero nunca se consiguieron las pruebas necesarias para desbaratarla. Ritos demoníacos , ofrenda de vidas humanas y secuestros de personas estaban entre el accionar de esta organización, pero sus cabecillas la sabían llevar muy inteligentemente para evitar cualquier hecho que pudiera afectarlos en sus oscuras actividades. El frío de la noche traspasaba los cristales del automóvil,por un momento dejé a un lado la vigilancia de la edificación y me dedique a contemplar el dulce rostro de Marian que dormitaba a mi lado
El frío invadía mi cuerpo, mis pezones me dolían de lo erectos que estaban y el dolor a su vez me excitaba. Al abrir los ojos vi como él me miraba, le dije que me pasaba al sillón de atrás y que si me acompañaba ya que si nos abrazábamos el frío será más llevadero.
Me baje del coche sin pensarlo y abrí la puerta a Marian, para que esta se pasara al asiento de atrás, se quedo justo en el centro yo me senté a su lado y cerré la puerta del coche. Ella puso su cabeza en mi hombro, yo le pase el brazo por encima. Notaba su seno pegado a mí su olor me embriagaba y me hacia desear sus voluminosos labios.
Notaba la respiración de Andriu agitada, le puse mi mano en su pecho, pegándome a él lo máximo posible. Su corazón latía acelerado, mi boca estaba pegada a su cuello, respirando excitada sobre él. Noté como suspiraba, le dije que me abrazara ya que no se me pasaba el frío.
Yo la abracé y masajeaba sus brazos que estaban helados, ella se los acercaba más a sus pechos y yo los rosaba con mis dedos. La boca se me hacía agua, sus labios estaban completamente pegados a mi cuello, juraría que me estaba besando, pero decidí esperar a sentir su lengua, para buscarla con la mía.
Ummmmmmmmmmmm!!!!!!!!!, cada vez que pasaba las manos sobre mis brazos, sus dedos acariciaban mis senos, mi boca besaba su cuello. Me senté de espalda sobre él, cojí sus manos e hice que rodeara mi cuerpo, la humedad empezaba a traspasar mi tanga, le tomé de las manos llevándolas a mis pechos., como me apretaba, mientras besaba mi cuello y buscaba mi boca, la cual yo le entregaba.
Con sus pechos entre mis manos, su boca en mi boca, su lengua acariciando mi lengua, me dejé hacer, caí rendido ante su belleza y yo no podía dejar de apretar sus senos, duros, redonditos y con unos pezones largos y erectos. Metí mis manos bajo su blusa y su sujetador y los palpé desnudos, no podía dejar de besarla al ver lo excitada que estaba Marian.
Cuando sentí sus dedos en mi sexo, salió fuera de mi toda la excitación echa agua, y al ver como él se la llevaba pegada a sus dedos, hasta parar en su boca...me puse a 100, quería tenerlo dentro y galopar sobre el hasta que me escupiera dentro el deseo hacia mí.
Yo acariciaba sus hermosos y perfectos pechos, ahhhh!!!!!, por momentos pensé correrme, pero quiero saborearla primero, comérmela de arriba abajo, y que me sienta dentro, oír como grita de placer y que nuestros gemidos se convirtieran en nuestra canción, en nuestra mejor melodía.
Era la primera vez que me sentía tan cerca del cielo!!!!!!!, nunca antes me lo había comido tan bien y nunca había sentido como mi cuerpo me abandonaba, pero quería culminar, lo necesitaba, así que le pedía que me penetrara, quería que se corriera en mi interior, pero ser yo quien galopara, quien marcara el ritmo mientras él se sujetaba a mis riendas que en este caso eran mis senos. Me coloque sobre él mientras me sujetaba de los pechos, primero empecé al paso, muy despacio, fui subiendo el ritmo y marchando al trote y cuando ya ambos estábamos exhaustos comencé al galope.
Cuando comenzó a cabalgar sobre mí, su flujo salpicaba mi vientre y mis manos sujetaban con fuerza sus pechos, yo estaba a punto de correrme, al ver su mirada lasciva y oír sus gritos de satisfacción, ambos ya estábamos al limite, le dije que me iba a correr para sacarla de su interior y ella me dijo que me corriera dentro, la verdad es que no me lo pensé dos veces
Ahhhhhhhhhhhh, ANDRIU; ANDRIU, ANDRIUUUUUUUUUUUUU. Noté como se vaciaba en mi interior y yo me vaciaba sobre él.
Al oír sus gemidos y sus gritos pronunciando mi nombre, no pude mas y disparé todo lo que llevaba en mi interior, dentro del suyo. Note como su néctar me corría entre las piernas. Luego se tumbo sobre mí y nos quedamos recostados, abrazados un rato mas. Por un momento creí haber estado en el paraíso.
Movimientos repentinos en el portal de acceso me sacaron de la contemplación que llevaba desde hacia un rato del bello rostro de Marian.
La toqué levemente con las puntas de mis dedos y le señalé hacia el caserón al tiempo que un automóvil con las luces apagadas salia a la callejuela y tomaba rumbo hacia el norte de la ciudad. De manera muy cuidadosa comenzamos a seguirlos, tratando de mantener larga distancia para no despertar sospechas. Durante media hora estuvimos marchando detrás del sospechoso rodado y ya nos encontrábamos fuera de la ciudad. Observé como el coche se detenía ante una especie de portal de pesadas y elevadas rejas. Detuve mi automóvil a un costado del camino y traté desesperadamente de divisar los movimientos a través de la oscuridad de la noche. Vimos como el rodado se perdía en el interior atravesando el umbral del enrejado mientras el silencio desolado del lugar invadía el aire helado en medio de ese paisaje desconocido y enigmático.
(CONTINUARÁ)

Autores de este relato:

sábado, 20 de marzo de 2010

THE SECT.(parte 1)


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THE SECT
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Cap 1
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Mi nombre es Marian, hoy es mi primer aniversario de boda y mi 20 cumpleaños, tenía previsto celebrarlo por todo lo alto, mi hombre me a hecho la mujer más feliz de la tierra.Pero en este momento también la más desgraciada, hace un mes que no duermo, no como, no vivo, no sé como aun puedo seguir llorando, siento un dolor inmenso en mi pecho y un vacío en mi corazón.El era policía y salió una mañana a investigar sobre una secta y parece como si la tierra se lo hubiera tragado. La policía lo busco al principio día y noche, pero….. me da que ya se han dado por vencidos.Yo no lo haré, ya que no se vivir sin el, me he decido a buscar a un amigo suyo, que es detective y quizás el me pueda ayudar con esta agonía.Me coloco un vestido rojo, escotado hasta el trasero y casi hasta el ombligo. A él le encantaba vérmelo puesto, me puse mis zapatos de aguja de 10 cm, solté mi larga melena color cobrizo y pinte mis labios de rojo.En un taxi me dirijí hacia la cantina donde solía ir con mi esposo y donde se que también frecuenta su amigo Andriu, el detective. Ya veo su cartel, vaya nombre “, LA BIEN PAGA”, vengo yo vestida para la ocasión . Me paro ante la puerta hecho un vistazo rápido, mientras espero a que se pase el temblor de mis piernas. Es un lugar muy acogedor, tiene un salón muy amplio y la iluminación es muy erótica, un rojo intenso, que casi te hace perder el control, me sentí penetrada por su brillo y por la mirada de los allí presentes. Pero mis ojos solo buscaban al amigo de mi esposo. Ahí esta!!!!!, solo lo vi un par de veces, pero como me podría olvidar de semejante hombre, su melena ondulada, negra azabache cayendo sobre sus hombros, sus brazos fuertes y fornidos, su ancha espalda, su torso musculoso, con esos pantalones vaqueros, marcando glúteos y ………….. bueno lo mejor su mirada, esos grandes ojos color verde.Ufffffffffffffffff!!!!!!!!!!!!!!!!, las luces y el ambiente hacen que mi cuerpo arda. Me acerco a él, se da la vuelta, se levanta y me saluda efusivamente, y al mirarme sentí como si me desnudara.
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Cap 2:
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Mi vida se había tornado gris, y sin emociones. Gran tiempo de mi día solía pasarlo en esa cantina, matando las horas y solo sintiendo la vida a través del sabor helado del whisky y las caricias compradas de alguna mujer...Hasta que ese día la mas bella aparición me hizo creer que el alcohol y la soledad me estaban pasando sus facturas. Marian, la única mujer que me había hecho concebir la idea de que el amor puede ser eterno, se encontraba avanzando hacia mi, tan bella y tan lejana a la vez, tan deseada y tan prohibida también. El pesado ambiente cargado de humo hacia que esa hermosa aparición se me antojara irreal, como perdida entre una nebulosa rojisa solo bañada por las farolas color sangre del abarrotado salón. El corazón me dio un vuelco y sentí mis huesos colgar del abismo peligroso del deseo. Apenas llegó hasta mi y rompió a llorar. Aun absorbido por la sorpresa del encuentro nos saludamos y le pregunté qué le pasaba, mientras le ofrecia mi pañuelo y le levantaba dulcemente el menton. Me contó de sudesesperación y me suplicó que la ayudase, ya que no sabía a quién acudir. Me ofreció 30.000 dolares, más los gastos diarios. Lo que más deseaba era encontrar a su esposo y a esta altura del partido yo no estaba muy convencido de querer saber nuevamente de él. Le propuse dirigirnos a un lugar mas apropiado para hablar y ella apoyando su cabeza en mi hombro me dijo que en su casa estariamos mas tranquilos y aparte que tenia unos detalles que tal vez me ayudarian en la investigación. La rodeé con mi brazo por la cintura y lentamente tomamos rumbo hacia la puerta del local.

(CONTINUARÁ)
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AMOR: http://aceptarseaunomismo.blogspot.com

EL MIEDOSO: http://elfos-misterius.blogspot.com

domingo, 14 de marzo de 2010

¡Cual es el MIEDO más grande?...cuando uno se da cuenta que ....


Escuché un ruido, y sabía perfectamente que no habría nada de extraño ni sobrenatural en mi casa. Pero aquella noche estaba especialmente susceptible. Todo a causa del susto que me llevé antes de entrar a mi casa: un camión de basuras hizo tronar su bocina avisándome de mi descuido, el mismo que casi provoca mi atropello junto al contenedor. Una bocina que sonó demasiado alta había inquietado mis nervios, había crispado mi sensibilidad, había estimulado mi capacidad de alerta, al igual que la de fabular sin pretensión, sin sometimiento a la voluntad de no hacerlo. Entré al dormitorio y colgé el traje en la puerta del armario empotrado, entreabierta, vistiéndome luego con una bata de paño grueso. Quise tranquilizarme, necesitaba hacerlo, serenar mi espíritu inquieto y asustado; por ello me senté en el borde de la cama, donde me di cuenta de la inmenza cantidad de imágenes que se sucedían en mi imaginación disparatada: una mano que me tomase los tobillos por debajo de la cama, un susurro incomprensible junto a mi oído, alguien desconocido oculto en el armario, una puerta que se abre en otra parte de la casa, la luz de la lámpara que dejase de funcionar sin motivo… Tras encender todas las bombillas del dormitorio, conecté la radio de la mesilla de noche, pensando que la voz del locutor que amablemente describía un producto cualquiera me facilitaría la desconexión con las visiones que no quería tener. No me atrevía a salir de aquella habitación, olvidé mi creciente apetito y hasta mis deseos de sentir el agua de la ducha en mi cuerpo cansado. Pero la voz del locutor podía ocultar otros sonidos que me advirtiesen de la presencia de a saber qué alimañas que podían estar acompañándome, sentadas junto a mí en la misma cama, mirándome a la cara a tan sólo un palmo de mis narices, ahí presentes sin que fuese yo capaz de advertirlas, a unos centímetros de mi rostro preocupado por mis disparatadas imaginaciones. Desconecté la radio convencido de estar escuchando realmente una respiración agitada, inquieta, desesperada. Pese a que quise y hasta lo forcé, no pude reírme al ver que era la mia propia, mi respiración frenética y desquiciada. Mi carcajada sonó extraña, incomodada, absolutamente falsa en la soledad y el silencio del dormitorio. Me imaginé recorriendo la casa, registrándolo todo, buscando no sabía el qué, que de aparecer realmente de improviso me destrozaría de puro susto. Decidí respirar profundamente para calmarme, y mis dedos rozaron un saliente de la colcha que confundió con otros dedos engarrotados, o con la boca abierta de un espectro maloliente, o de un desagradable cadáver descompuesto que me mirada sin ojos vivos. No supe porqué ahora me asustada de lo que jamás había temido: monstruos del más allá, muertos que andaban, fantasmas que sabía no existían. Por eso me puse en pie, y pese al terrible escalofrío que atravesó mi nuca y recorrió impudoroso mi espalda advirtiéndome de mi decisión, salí al pasillo de la vivienda y llegué hasta el baño. Cerré la puerta tras de mí, y dediqué sabiamente unos minutos más, tensos y eternos, a tranquilizarme, sorprendido al observarme la expresión alarmada de mi rostro reflejada en el pulcro espejo. Y así se sucedían las cosas de verdad: mi imaginación despierta reflejaba hipotéticos mundos de terror en la superficie de un espejo mental, y ella observaba el material, y lo creía. Era por ello que debía obviar aquella situación sin sentido; quise salir del baño, y sucedió que me quedé estático ante la puerta, petrificado por un instante imperecedero al descubrir apagada la luz del dormitorio. No estaba seguro, pero tuve que afirmarme en la creencia de ser yo mimo el autor de la desconexión de la corriente eléctrica al salir del dormitorio. Respiré profundamente una vez más, y avancé por el estrecho pasillo amarillento, adentrándome en la oscuridad que progresivamente me iba digiriendo, hasta rozar el marco, ahora áspero, de la pulida puerta del dormitorio, donde venciendo visiones fantasmagóricas y alarmantemente desenfrenadas, deslicé mi mano derecha hacia el lugar del interruptor. La torpeza producida por la excitación me condujo a perderlo, a no hallarlo situado en el lugar habitual, un absurdo que se metamorfoseó inmediatamente en horror erizado, erosivo, explosivo: en la calle, el camión de basuras hizo gritar otra vez su pérfida bocina, cuyo sonido erupcionó exactamente como lo hizo el pavor en mi cuerpo espantado; flaquearon mis rodillas, y entonces se doblaron para precipitarme asustado al suelo. Si había sentido el hormigueo del miedo, la caricia helada del desasosiego rugiente, aún me quedaba descubrir el golpe inolvidable del terror presentado en mi esencia: sin duda, aun incluso reconociendo el tacto de la tela que sintí sobre mí, la imagen abrasiva que recreó mi mente fue el atropello mortal que nunca se produciría al entrar en mi casa, y así sintí el deslumbrante golpe contra la carrocería del vehículo, vi el destello de un poderoso faro delantero y hasta olí la goma del neumático desprendida de la forzada frenada, todo cuando el traje que colgara en la puerta del armario se desprendió sobre mí.

Entonces me dí cuenta que EL MIEDO mas grande es cuando te das cuanta de que estás muerto....
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miércoles, 3 de marzo de 2010

ELIJAMOS EL FINAL DEL "CUENTO INCONCLUSO"

Bueno amigos/as, ha llegado la hora de elegir el gran final al Cuento Inconcluso. Se han presentado doce finales, los que dejo a consideracion de todos y solo resta elegir el q más nos guste.
Recordemos q se trata de dilucidar el secreto del cuarto cerrado y el misterio q se encierra en el mismo.
Si deseas ver el cuento:

La opción es muy simple, en la columna lateral derecha de mi blog van a encontrar una encuesta con todos los nombres de los participantes. Una vez que hayas elegido tu final favorito haces click en la encuenta en el nombre del autor, pinchas en VOTO y listo¡¡¡¡
Al cerrar la encuesta veemos quien ha resultado ser el ganador de la gran final del Cuento Inconcluso.
El viernes próximo se publicará el nombre del vencedor y se hara la entrega de premios¡¡¡¡

¡¡¡SUERTE PARA TODOS¡¡¡¡
A VOTAR¡¡¡¡
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BETTY
bueno...pienso que si esa monja pidió que la dejasen ahí, es, sencillamente, porque quería ese lugar y seguramente había sido feliz en élentonces, porque ponerle un final tenebroso al cuento, no, no, no. yo digo que se pasea de noche para ver si el colegio esta en orden, limpio, todo apagado, las ventanas cerradas, etc,etcque cosa che, siempre buscandole la quinta pata al gato! jajajsi, ya se que este es un blog que se supone, debe inspirar miedito, pero bue...de vez en cuando, un final feliz no viene mal no??
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MORGANA
FINAL ALTERNATIVO.NO ERA UNA MONJA ,SINO UNA ANCIANA QUE DEAMBULABA POR EL COLEGIO Y ANTIGUA RESIDENCIA QUE SE CONSTRUYO SOBRE UN CEMENTERIO.ELLA SE APARECE BUSCANDO JUSTICIA Y LOS AMIGOS BAJAN UNA TARDE A POR BOMBILLAS AL SOTANO.TRAS TENER LAS BOMBILLAS EN LA AMNO,UNO DE ELLOS SE APOYA EN UNA ESTANTERIA Y TRS UN CHASQUIDO ESTA SE ABRE,MOSTRANDPO UNA GRUTA ANGOSTA Y CON UN OLOR NAUSEABUNDO.ENCIENDEN LAS LINTERNAS,SEAMOS PRACTICOS,Y CAMINAN HACIA EL INTERIOR DEL PASILLO.LO QUE VEN LES PRODUCE UN AUTENTICO TERROR...UN CEMENTERIO ANTIGUO CON LAS TUMBAS ABIERTAS Y LLENO DE ESQUELETOS DESMEMBRADOS.A SUS ESPALDAS NOTAN UN GELIDO VIENTO Y UNA SONORA CARCAJADA LES LLENA DE PAVOR.TRAS VOLVERSE RAPIDAMENTE,DESCUBREN UNA FIGURA ENORME CON EL ROSTRO DEVORADO POR LOS GUSANOS Y UNOS AFILADISIMOS CANINOS.EL TERROR LES PARALIZA Y,ANTES DE SER ATRAPADOS POR LAS GARRAS DEL MALIGNO,SON EMPUJADOS HACIA ATRAS POR UNO DE ELLOS...
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VUELO DE HADA
Yo no es por ser malpensada, pero creo...de creer...creyendo que era que el director (ojo! ya dije que había uno- HOMBRE)de allí la mantenía persiguiendo para hacerle sus maldades, que en si eran bondades jajajaj solo que ella como era tan pulcra y recatada no le prestaba atención, pero el cura dale que dale..insista que insista queriendo hacerle el favorcito y ella nada de nada, fue tanta la presión que se lanzo por la ventana.Dijo antes muerta que perder la virginidad que le ofrecí a mi Dios y ta ran..... asi fué!Y menos mal que mi madre no ve los comentarios que hago sino me diría SACRILEGIO!!! he engendrado un mounstruo jajajajUn abrazo y muchos besukiss de monja dizque virgen jajaja
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RR
Veamos, ella murió en ese cuarto tenebroso??? puede ser , pro xq no , puede ser tb que allí fue donde parió a ese hijo que tuvo que matar para que nadie se enterara de nada, sobre su embarazo y logicamente sobre su historia de amor, despues ella murió, pero no ha podido su alma separarse del sitio donde ella misma mato a su propio hijo y vaga buscando que alguien le perdone ese gran pecado???Bueno cielo un super beso y espero que te haya gustado...jjjj
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LADY BLUE
Se me ocurre que la monja era una devota y por tal motivo pide que no la dejen salir de los muros de ese lugar, ya que ella ama el claustro y como voto pide eso, que no la dejen salir, ya que ella guardo un secreto en vida y secretamente en la muerte ella queria resguardar ese secreto, vagando por el lugar...de secreto se me ocurre un tesoro, reliquias o el cuerpo de alguien más...
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VICKY
Uuufff...estremecedor, y sinceramente yo para relatos de miedo no se , no se jajaTal vez esa monja fue asesinada de forma cruel , siendo enterrada viva y lapidada en una pared , al saberse que estaba embarazada por las visitas que realizaba a su alcoba el cardenal de la zona.Por ello el espíritu de esa monja divaga por las noches hasta que pueda vengarse y descansar su Alma en paz.Dicen que antes los conventos de las monjas y los curas se comunicaban por pasadizos subterraneos ...jaja
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MÁGICA
Dice una leyenda que en un pueblecito perdido y pequeño entre las montañas, una adolescente encontró el amor un buen dia. Ese que solo aparece en novelas, de lo grande,increible, puro e intenso. El problema era que era algo secreto,impuro, antinatural para muchos. Pero era correspondido. Se enamoró del párroco de su iglesia. Poco a poco, pero sin remedio, con toda su alma. Y el también. Vivieron su historia un tiempo, entre sombras y citas secretas. Su fatalidad llegó cuando un dia los descubrieron. El pueblo, la familia, la iglesia, todos en su contra consiguieron separarlos. A él lo iban a trasladar lejos, pero una noche antes, no aguantó más y lo encontraron en la celda donde dormia, colgado de una viga, desnudo, con el nombre de ella tatuado sobre su piel sangrante. Ella creyó enloquecer, de pena, de rabia, de añoranza, de deseo, de amor...así que sin fuerzas ni ilusiòn, ni tampoco valor para acabar con su vida, pero menos para poder vivirla, decidió meterse monja, en un convento aislado del mundo. A los meses, cual fué su sorpresa cuando descubrió que estaba embarazada. Lo escondió lo que pudo, deseaba ese bebé, era la prueba de su amor, su esperanza, su aliento. Antes de poder abandonar el convento, otra monja la delató. Y el escandaló estalló. Ante su negativa a solucionar aquel insulto, su familia decidió una noche, junto con las monjas, llevarla a la fuerza, atada y amordazada y terminar con el problema. Así que la llevaron a un rincón apartado, aislado, donde la sedaron y le practicaron un aborto. Al despertar y darse cuenta de lo ocurrido, mirando a su alrededor, viendo su cuerpo maltrecho, la sangre, y los restos de su más querida propiedad, que hasta hace poco habia sido solo suya, creyó morir. Y murió. En vida. Se negó a abandonar ese sitio, a comer, a salir..Pidió que jamás la sacaran de allí después de muerta. Ese rincón era el cuarto de esa casona. Se dice que en las noches de luna llena, vaga tambaleándose, buscando aún a su amado, y persiguiendo un llanto débil y lejano de un niño al que nunca deja de buscar...
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BUSCADOR DE BUSCADORES
A ver... esa mujer cree haber muerto sólo parcialmente... su transtorno bipolar hace que se persiga a sí misma, pues ella fue su propio verdugo.Cuando lo encuentre... ¡¡¡ volverá a suicidarse !!!... y sólo entonces, descansará en paz.Final feliz y macabro a la vez, ¿qué os parece? jajajajj
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LUCIERNAGA DE LUZ
!Me encantaaaaaaaa!. No era el cuerpo de una persona lo que visteis era el cuerpo de un lobo arropado entre las sabanas, ese lobo era el guardián del espíritu de la monja que no era una monja si no una novicia que no quería ser monja, fue obligada a tomar los hábitos. Al rechazar los hábitos fue visitada por un espíritu maligno endemoniado representado por un lobo que por las noches la poseía en un bosque cercano y tomaba su cuerpo para hacerse presencia con el, poco a poco se fue haciendo con su alma hasta el punto de absorberla de tal manera que el lobo y la novicia hicieron un solo cuerpo mitad mujer mitad lobo endemoniado. Con el tiempo descubrieron el secreto de la novicia que por las noches salía de su cuarto para encontrase con el espíritu que la protegía y poseía disfrutaban convirtiéndose en ese solo cuerpo. Decidieron encerrarla atada con cadenas a una columna que tenia la habitación, colocaron una puerta de un acero especial imposible traspasar por el espíritu del lobo no tenia poder sin haber poseído antes a la novicia. En su pena y en soledad de esa habitación fue agonizando la novicia hasta llegar a la muerte, pero quedo viva la parte del cuerpo del espíritu del lobo que ahora se esconde en esa habitación arropado por el día envuelto en sus sabanas y saliendo a buscar a la novicia por las noches creen que es una monja porque murio con los hábitos puestos y la parte humana era la de su cara. Bueno yo he puesto mi granito de arena espero que te guste Miedoso un besazo grande y gracias por dejarme participar en tu cuento me ha encantado hacerlo, veremos cómo queda esto. Mmmmmmmmmmm que miedo me da ya pensar el final...
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MARI
Que noooooo un lobo dentro del convento noooooSe niega a salir de ese lugar porque guarda una gran secreto en esa habitacion, una novicia joven recien entrada se enamoro de la monja y ella ante ese asco que le producia, decidio acabar con ella, alli la descuartizo manteniendo su cuerpo entre las paredes, ese es su calvario vagar en penitencia por esta habitacion pagando su pecado....Ala dije ja ja ja Con cariñoMari
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ARWEN
Mi final está servido:Se despertó sobresaltado bañado en sudor con una terrible sospecha en su mente, de repente escucho un alarido que le heló las venas, allí delante de el estaba la monja, alzando una mano y señalándolo, con voz desgarrada le dijo que el no había respetado su ultima voluntad y por tanto se tendría que atener a las terribles consecuencias, desde aquella noche ya no yace el cuerpo de la monja en ese lecho de la misteriosa habitación, en su lugar está la figura de un muchacho joven con los ojos desorbitados llenos de terror y sus manos parecen estar rezando en una oración sin final...Espero que te guste cielo...besitos
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NOELIA
Hola Miedoso te dejo mi colaboración para el final de la historia
Se sabe que Sor Trinidad era la monja mas devota de todo el claustro además de una mujer hermosa, que nada hacia flaquear su fe y que jamás claudicaba ante nadie, hasta que una noche el más bello de los ángeles caídos se presentó en su cuarto sólo para tentarla, ella sabía que era un íncubus del propio Satanás y que se le aparecía con el único propósito de minar su fe y tratar que ella incumpliera sus mandamientos, cada vez que lo veía la tentación se volvía insoportable y ella desesperada se arrodillaba ante la cruz a orar , una noche, cuando el innoble comenzó con su seducción una vez más, Sor Trinidad incapaz de contenerse puso fin a su vida, quedando su alma atrapada entre esas paredes que fueron testigo de su sufrimiento, su pobre espíritu fue un terreno de disputa entre Dios y el Diablo ambos queriendo llevársela , durante años su espectro recorrió esas cuatro paredes en busca de una salida y sin encontrarla, pero la ayuda vino de quién menos lo esperaba, un estudiante llamado Christian, jefe de una pandilla que molestaba a todos en el colegio haciendo las peores tropelías que se pudieran imaginar y como pertenecía a una familia influyente jamás era culpado de nada , esa madrugada en cumplimiento de una apuesta atravesó el portal para probar su valor, solo que al entrar se encontró con el fantasma de Sor Trinidad, esta levantó sus manos para tratar de explicarle que no había nada que temer, que no le haría daño, pero el muchacho lleno de pánico cayó muerto de un síncope, al instante su alma separada del cuerpo entendió lo que sucedía y al mirar a Sor Trinidad libre de la capucha que la ocultaba, quedó impactado por su hermoso rostro, decidió por una vez hacer un acto de entrega , ofrecer su alma a cambio de la de aquella mujer que había pagado con creces su pecado. Dicen que ciertas noches se escuchan los gritos torturados de Christian pidiendo salvación, quizás alguien se ofrezca a ayudarlo...


lunes, 1 de marzo de 2010

Amistad Eterna


Año 1982. Alicia y Sara eran dos chicas, ambas de 15 años, e íntimas amigas desde la más tierna infancia. Vivían en el mismo barrio, estudiaban en el mismo instituto, iban a la misma clase... en fin, eran inseparables. Sin embargo, tenían caracteres muy diferentes. Alicia era alegre y extrovertida, mientras que Sara era muy tímida y callada. Cierto día, Sara le propuso a Alicia:
- ¿Por qué no hacemos un juramento de sangre?
- ¿Qué?
- Mira, por si algún día perdemos el contacto, juramos que la que muera antes de nosotras dos, irá a avisar a la otra.
- Qué tontería, Sara, nosotras siempre estaremos juntas.
Ante la insistencia de Sara, y entre asombrada y divertida, Alicia al final aceptó la propuesta. Ambas se practicaron un corte con una navaja en el dedo índice de la mano derecha, y sellaron el pacto a la luz de unas velas. Pasaron los años. Alicia había terminado sus estudios de derecho, tenía un buen trabajo, una casa preciosa y un marido y un hijo maravillosos. Hacía mucho que no veía a Sara, la amiga de su juventud, aunque a veces se acordaba de ella cuando se veía la cicatriz de su dedo índice. Al final, la vida les había llevado por caminos distintos y no habían vuelto a verse desde que acabaron el instituto. Una noche, Alicia tuvo una horrible pesadilla: iba conduciendo, cuando de repente un camión invadía su carril y chocaba con su coche. Se despertó empapada en sudor, y justo en ese momento, oyó llamar al timbre de la casa. Eran las tres de la madrugada. Miró a su marido, que dormía profundamente a su lado, en ese momento, el timbre volvió a sonar con insistencia. Maldiciendo por lo bajo y preguntándose quién podría ser a esas horas, Alicia se levantó y fue a abrirla puerta. Cuando abrió, vio a la mujer que estaba en el porche, abrió la boca,totalmente anonadada. Aunque había cambiado bastante, la reconoció enseguida. Allí, terriblemente pálida, ojerosa y con una enorme herida sangrante en la cabeza,estaba su antigua amiga Sara.
- ¡Por Dios, Sara! ¿Qué te ha ocurrido? Entra, te curaré esa herida.
- ¡Cuánto tiempo sin vernos!
Sara no se movió de donde estaba.
- He venido a cumplir mi promesa, Alicia. He muerto y vengo a decírtelo. Alicia se quedó sin habla.
- Ya que la vida nos ha separado, estaremos juntas en la muerte. Te estaré esperando...- dijo Sara levantando el dedo índice.
Acto seguido, desapareció. Alicia empezó a notar un dolor persistente en su propio dedo índice, al mirárselo descubrió que lo tenía empapado en sangre, como si se le hubiera vuelto a abrir el corte que se hiciera años atrás... Lanzó un alarido estremecedor y cayó desvanecida al suelo. Al día siguiente, despertó en su cama y pensó que todo había sido un mal sueño. Encendió el televisor para desayunar, y lo que vio la dejó helada: la noche anterior, a las tres de la madrugada, había habido un accidente de tráfico: un camión había chocado con un coche, y la conductora del mismo era su amiga Sara y había fallecido en el acto. A partir de aquél día, su vida se convirtió en un auténtico infierno. No comía, se olvidaba de recoger a su hijo en el colegio, no rendía en el trabajo... Y todas las noches tenía el mismo sueño, en el cual oía llamar a la puerta, y al abrir veía a Sara levantando el dedo índice y diciendo "te estaré esperando", tras lo cual siempre se despertaba con un dolor insoportable en su dedo lleno de sangre. Su marido no entendía lo que le estaba pasando, los médicos no encontraban ninguna explicación, y finalmente internaron a Alicia en un psiquiátrico. Allí no hizo sino empeorar, ahora en sus pesadillas veía a Sara junto a su cama. Una noche, un celador del psiquiátrico oyó un espantoso ruido de cristales rotos que provenía de la habitación de Alicia. Al entrar en la habitación vio que la ventana estaba rota, se asomó y vio a Alicia tirada sobre la acera en medio de un charco de sangre. Tenía una gran herida en la cabeza y a su lado, en el pavimento, alguien había escrito con su sangre:
"AMIGAS PARA SIEMPRE".


MI ENTRADA ANTERIOR, "El cuento Inconcluso"

http://elfos-misterius.blogspot.com/2010/02/el-cuento-inconcluso.html

sigue aun sin final, asi q los q deseen pasar y aportar su idea terrorífica lo pueden hacer. Hay finales q me ponen los pelos de punta, jajaja.

¡¡¡¡¡¡MUCHAS GRACIAS POR PARTICIPAR¡¡¡

viernes, 26 de febrero de 2010

El Cuento Inconcluso.


En mi ciudad, hay una casona enorme y muy antigua, que ahora es un colegio de internos al cual asisto, y lo raro es que han ocupado todos los cuartos menos uno, en el que nadie sabe que es lo que guarda en su interior. Pero mis compañeros y yo, quizás por morbo o curiosidad investigamos, y al espiar por una ranura de la ventana que rompimos una noche, logramos ver en la penumbra una cama con algo encima, algo así como el cuerpo de una persona acostada y tapada con frazadas. En ese momento nos descubió el sereno y nos apartaron del lugar. Al día siguiente repararon la ventana, y ahora era para nosotros mucho más sospechoso. Desde entonces el misterio del cuarto cerrado se nos hizo una obsesión. Un mes más tarde, tuvimos una serenata en el colegio, por un nuevo aniversario de su inauguración y el director mencionó que antes de convertirse en establecimiento educacional, era un convento de religiosas. Días después, estábamos en el patio cuando una compañera llego desesperada y sin poder hablar del terror que parecía vivir. Cuando se calmó nos contó que había visto una monja que caminaba tambaleante por el corredor y al querer socorrerla ésta se desapareció de entre sus manos. Nuestra compañera se fue del colegio pero, luego de buscar respuestas en el personal de servicio, nos dijeron que lo que había en el cuartito cerrado era el cadáver de una monja. Así de patético y macabro. Era ese el secreto que el colegio se guardaba desde hacía muchos años. Bajo presión nos revelaron que esa religiosa, en vida, pidió que nunca la dejaran salir de ahí como última voluntad, so pena de terribles acontecimientos. Ellos, temerosos así se lo cumplieron y hasta este día sigue estando su cadaver en esa habitación, y solo lo sabemos yo y algunos compañeros. El sereno del colegio dice que todas las noches la ve convertida en fantasma en ese cuarto tenebroso, pero que se esfuma antes de que le vea la cara. Creemos que ella tal vez murió por algo o alguien que mora en esa habitación y que no la deja irse.
¿Me ayudas a develar el misterio y liberar su espíritu?
Deja en tu comentario el final que te parece debe tener este cuento inconcluso y luego, entre todos elegiremos cual merece cerrar este relato de suspenso y terror¡¡¡¡ Pudes sugerir todos los finales que floten en tu mente¡¡¡¡
¡¡¡ DEJEMOS VOLAR NUESTRA MIEDOSA IMAGINACIÓN¡¡¡

Y tras la votacion el relato ganador resultó ser el de Noelia¡¡¡

http://noeliapensando.blogspot.com

y este es su final¡¡¡¡

Se sabe que Sor Trinidad era la monja mas devota de todo el claustro además de una mujer hermosa, que nada hacia flaquear su fe y que jamás claudicaba ante nadie, hasta que una noche el más bello de los ángeles caídos se presentó en su cuarto sólo para tentarla, ella sabía que era un íncubus del propio Satanás y que se le aparecía con el único propósito de minar su fe y tratar que ella incumpliera sus mandamientos, cada vez que lo veía la tentación se volvía insoportable y ella desesperada se arrodillaba ante la cruz a orar , una noche, cuando el innoble comenzó con su seducción una vez más, Sor Trinidad incapaz de contenerse puso fin a su vida, quedando su alma atrapada entre esas paredes que fueron testigo de su sufrimiento, su pobre espíritu fue un terreno de disputa entre Dios y el Diablo ambos queriendo llevársela , durante años su espectro recorrió esas cuatro paredes en busca de una salida y sin encontrarla, pero la ayuda vino de quién menos lo esperaba, un estudiante llamado Christian, jefe de una pandilla que molestaba a todos en el colegio haciendo las peores tropelías que se pudieran imaginar y como pertenecía a una familia influyente jamás era culpado de nada , esa madrugada en cumplimiento de una apuesta atravesó el portal para probar su valor, solo que al entrar se encontró con el fantasma de Sor Trinidad, esta levantó sus manos para tratar de explicarle que no había nada que temer, que no le haría daño, pero el muchacho lleno de pánico cayó muerto de un síncope, al instante su alma separada del cuerpo entendió lo que sucedía y al mirar a Sor Trinidad libre de la capucha que la ocultaba, quedó impactado por su hermoso rostro, decidió por una vez hacer un acto de entrega , ofrecer su alma a cambio de la de aquella mujer que había pagado con creces su pecado. Dicen que ciertas noches se escuchan los gritos torturados de Christian pidiendo salvación, quizás alguien se ofrezca a ayudarlo...

FIN

miércoles, 24 de febrero de 2010

La casa.

La casa, que ahora era un orfanato, estaba situada sobre una colina a las afueras de un pequeño pueblo al norte de Inglaterra. Perteneció a un barón que, a su muerte, la legó a la beneficencia.Allí acogían a niños huérfanos, procurándoles comida y cobijo. En el pueblo tan sólo vivían un centenar de personas, todas adultas, ya que los jóvenes de la zona se marcharon a la ciudad en busca del trabajo que allí no tenían.El orfanato tenía un gran salón de aspecto lóbrego, presidido por un enorme cuadro del barón. A los niños únicamente se les permitía la entrada en las horas de comida, el resto del tiempo lo pasaban, recibiendo clases y trabajando en el huerto que allí tenían.Cierta noche, se desencadenó una tremenda tormenta y los niños asustados llamaron a la puerta de la directora que, junto con una docena de ayudantes, vivían allí.

-¿Qué hacéis aquí?-preguntó malhumorada.

-Tenemos miedo de la tormenta y además se ha ido la luz-respondieron los chiquillos asustados.

-¡Tonterías, iros a la cama ahora mismo o mañana os quedáis sin desayuno!-contestó mientras cerraba la puerta de golpe.

Los niños atemorizados, encendieron una vela y bajaron sigilosamente al gran salón para calentarse en la hermosa chimenea que allí había.Al abrir las puertas del salón un aire gélido les erizó la piel, pero aún así penetraron en él.Un ruido a sus espaldas les hizo girar las cabezas y contemplaron cómo el cuadro del barón cobraba vida.Una fulminante mirada de fuego les dejó paralizados y sumidos en una especia de catarsis durante breves instantes.Subieron las escaleras y volvieron a llamar a la puerta de la directora. En cuanto asomó el rostro, éste se contrajo por el terror. Allí estaban ellos, armados con afilados cuchillos y una mirada diabólica en los ojos.La matanza fue brutal. En pocos minutos acabaron con las vidas de los adultos y salieron a la calle envueltos en sangre y dejando la casa llena de cadáveres desmembrados.Caminaron hacia el pueblo todo lo rápido que pudieron y una vez llegaron a él, esperaron a que las luces de las casas se apagasen.A los pocos minutos la cacería comenzó.Pequeñas y ágiles sombras se desplazaban de un lado a otro, introduciéndose cautelosamente por las ventanas y apuñalando brutalmente a cada adulto que encontraban.El espectáculo era desolador….en pocos minutos el pueblo entero había sido asesinado salvajemente por las pequeñas criaturas.Una vez cometidos los asesinatos y con las ropas empapadas en sangre, volvieron al orfanato para asearse y cambiarse de atuendo.A la mañana siguiente y con mochilas a las espaldas, los muchachos esperaban el autocar que les llevaría al siguiente pueblo.A lo lejos se divisaba la silueta del autobús y al abrir las puertas el conductor les preguntó:

-¿Sois de algún camping?-dijo él.

-Sí señor, contestó uno de los niños mostrando la más dulce de las sonrisas.En cuanto el autocar emprendió la marcha, los niños se miraron entre sí, mientras comenzaban a afilar sus cuchillos……


Este relato pertenece a mi querida amiga MORGANA, del blog:

http://ellaberintodemialma.blogspot.com/

Muchas gracias por permitirme publicarlo en El Portal.

jueves, 11 de febrero de 2010

El niño.


Hace mucho tiempo que me contaron esta historia, no se la fecha exacta, ni si es verdad. Cuenta que en un pueblito de la cordillera andina, una mujer perdió a su esposo en un accidente y quedo sola con su único hijo, que era un bebe. Esta señora se empezó a volver loca porque no podía sacar adelante sola a su niño, y llegó un momento en el que prácticamente por la necesidad se volvió demente. En medio de ese estado demencial arrojó al infante en el arroyo que pasa por el centro del poblado, cuando no había nadie que la observara. Después de varios días unos mineros encontraron el cuerpo del bebe muy lejos de alli, pues había sido arrastrado por la corriente y lo enterraron. Pero aun hoy, dicen que el llanto de ese niño sigue en el arroyo, incluso hablan que se aparece por las noches flotando en el agua. El rumor seguía corriendo y un hombre que venia en una bicicleta de trabajar, escuchó un llanto de un niño en un árbol de ese arroyo, se acercó al lugar y vio a un bebe que estaba abandonado, lo levantó y lo destapó para verlo, y al destaparlo vio que era un niño y que éste lo observaba con extraños ojos. Hola pequeño-le dijo-no se porqué estas aquí, pero eres un bebe muy lindo. De repente el rostro del niño se transformó y le respondió con voz de ultratumba sonriendo en una mueca diabólica:

- No, si ya hasta tengo colmillitos, papito.

El pobre hombre se asusto tanto que tiró al niño nuevamente a la corriente de agua y se subió a la bicicleta gritando atemorizado, ya que creía que había visto al mismo diablo. Al cabo de unos días este señor murió en extrañas circunstancias.Las personas que viven por ese arroyo aun siguen escuchando el llanto, y yo les creo, aparte porque aseguran que el mismo diablo adoptó al pequeño y lo usa para fines macabros. Muchos tienen miedo de pasar por el lugar y encontrarse al niño abandonado, porque significa el presagio de su propia muerte.


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(Ó_Ó)

Hola, espero q estes muy bien y q te guste este relato y ya q estas aquí te invito a q me acompañes al cine este Domingo 14 de febrero¡¡¡ vos ya sabes q se festeja el San Valentin Dia del amor y la amistad y q mejor q juntarnos a ver una buena peli???? Venite y seguro q lo pasaremos...felices...y sin miedo¡¡¡¡

jajajajaj¡¡¡no me faltes¡¡¡¡te espero el Domingo¡¡¡¡

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lunes, 8 de febrero de 2010

La venganza.


El campesino Jared Selum fue ejecutado en la temible horca la madrugada del día 15 de Junio de 1935... Su dramático proceso de cuatro meses culminó tras un breve periodo de negociaciones y un juicio que, a fin de cuentas, no sirvió para probar su tan peleada inocencia. Su penuria había iniciado ocho meses antes, cuando el cuerpo acuchillado del terrateniente Wallace fue encontrado a orillas del pueblo Hallert por la policía. La saña con que fueron infringidas las heridas encontradas en el cuerpo del hombre, hizo pensar a los agentes que a Wallace le había asesinado alguna clase de demente...o alguien con quién tuviera viejos y grandes rencores. Pronto, las sospechas recayeron sobre dos personas: Reth Zader, antiguo socio del terrateniente, acusado de robo por este y condenado a pasar seis años en prisión; y el pobre campesino Selum, de quien Wallace se había aprovechado antiguamente, despojándolo de sus tierras. Ambos tenían motivos para asesinar al terrateniente, y ambos conocían sus movimientos y negocios. Por ello, a nadie sorprendió el hecho de que fueran aprehendidos como principales sospechosos. Los interrogatorios –como según afirmarían los agentes del orden tiempo después-fueron de los más confusos y peculiares. Zader, astuto, se veía seguro y contestaba a todas las preguntas de forma clara y tranquila. Afirmaba encontrarse muy lejos del lugar del asesinato cuando éste se realizó, y que (a pesar de sus dudosos antecedentes penales) sería incapaz de matar a un ser humano, y mucho menos a su“viejo amigo” Wallace. Su tranquilidad aminoró las sospechas de la policía y logró despejar ligeramente la suspicacia. Respecto a Selum, se tuvo una opinión completamente opuesta a la del comerciante. El campesino hablaba nerviosamente, y estrujaba sus manos sudorosas con fuerza. Sus palabras denotaban un profundo odio y rencor hacia Wallace. Lo identificaba como el principal culpable de su ruina y pobreza, mientras que les deseaba dolor y sufrimiento a los familiares del hombre. A pesar de todo, negó haber asesinado al terrateniente, dando como argumento el hecho de que, efectivamente, lo odiaba, pero era un hombre cuya fe y convicciones religiosas le impedían realizar dicho acto. Su nerviosismo podía explicarse. El simple hecho de estar en medio de un interrogatorio de la policía podía crisparle los nervios a algunos hombres –los agentes recordaron anécdotas sobre ello-, pero su actitud y apariencia los hizo dudar. La forma de vestir de un campesino siempre es bastante simple, y la de Selum no era una excepción. De mirada recia y dominante, el sujeto de rostro frío y manos curtidas por la tierra del campo, a simple vista aparentaba un tipo fuerte y salvaje....pero al escuchar su voz débil y temblorosa, denotaba una personalidad nerviosa e impresionable. Se realizaron las investigaciones, y el humilde Selum fue el principal sospechoso, a fin de cuentas. A esto siguieron cuatro meses de juicio; pero todo fue tristemente inútil: un inocente más murió en la despiadada horca. Se dio por cerrado el caso y nadie recordó más al pobre campesino que un día pasara bajo la sombra del verdugo y se balanceara agónicamente en la temible cuerda de la muerte. No obstante, y también, nadie estaba lo suficientemente preparado para lo que ocurriría tiempo después...
II
La noche del siguiente 15 de Junio quedó en la memoria de todo Hallert como la más siniestra y terrorífica que el pueblo hubiese visto en toda su historia, a causa de los terribles acontecimientos acaecidos en ella. Esa noche, el comerciante Zader se revolvía temeroso e inquieto en su camastro. Desde mucho tiepo, en sus sueños, contemplaba la fantasmal y carcomida imagen del campesino Selum, quién le sonreía y señalaba macabramente. La visión era acompañada de un gutural sonido, semejante a un chasquido animal y profano, mientras que la voz del muerto se dejaba oír en todo su esplendor. Zader nunca pudo ver más de aquellos sueños, pues su indescriptible horror le hacía despertar, temblando y bañado de sudor frío y pegajoso. El hombre trató de justificar sus peculiares temores con razones lógicas y obvias.Era ya un año desde la ejecución de Selum, el “presunto” asesino de Wallace, pero quien en realidad había sido inocente de todo crimen. Tomó como algo absolutamente natural a sus pesadillas...tal vez el recuerdo de su muerte lo hacía sentirse culpable. Después de todo, tenía ya dos víctimas en su conciencia...Zader dejó escapar una risa estúpida de alivio, y dio un ligero masaje a su cuello. Doce lentas campanadas, provenientes del chapitel de una iglesia lejana, resonaron en los oídos del hombre. La medianoche envolvió al pueblo dormido, con su fantasmal y mística oscuridad. Los sonidos de la noche sonaron más fuertes, acentuados; y el continuo aullar de los perros viajó a través del helado y silbante aire nocturno. Había calma…los minutos corrían lentamente. Zader –ya incorporado- observaba por la ventana el calmado paisaje que representaba la calle, vacía y silenciosa. Estiró su mano y tomó una botella de whisky que descansaba sobre una mesa. La abrió rápidamente y bebió algunos tragos. El viento mecía las ramas de los árboles cuando decidió abrir de par en par la ventana de su habitación y sentir esa brizna fresca del verano. Sintió calma al pasar el licor por su garganta y estirar los brazos para desperezarse cómodamente. Apoyó su rostro en su mano derecha, sin prisa, calmada y perezosamente. Los faroles de la calle se habían fundido días atrás, dejando sin luz mercurial a las rústicas viviendas del pequeño barrio. Este adjetivo era bastante acertado: la extensión del vecindario de Zader era muy poca y en raras ocasiones podía verse a algún transeúnte paseando, y,claro esta, mucho menos durante la noche. Zader, casi adormilado por el alcohol, dejó caer la cabeza sobre el pecho, cuando creyó escuchar un sonido macabro que le resultó horriblemente familiar: una extraña y peculiar sucesión de chasquillos guturales. La botella resbaló de su mano y fue a dar al suelo, donde estalló, derramando el whisky por todos lados. Sintió un escalofrío y subió la cabeza para observar por la ventana abierta. La calle permanecía igual que antes; solitaria, sin una sola alma. Más sin embargo, aquellos horripilantes chasquidos seguían escuchándose. Sí, a Zader no le quedó duda alguna...eran los mismos chasquidos que,durante diez noches, escucharía incesantemente en lo más profundo de sus sueños. El hombre respiró con dificultad y aguzó la vista. La oscuridad, negra y espesa como un manto, lo cubría todo. Únicamente la luna alumbraba con su débil luz blancosa a los tejados de algunas casas. El sonido aumentaba de forma considerable. Zader creyó escucharlo a pocos metros de él, resonando cruelmente y avanzando con lentitud. Presa del pánico, dejó escapar un sollozo patético y lastimero cuando a lo lejos, iluminado por un rayo de luz lunar, distinguió a la misteriosa figura que emitía los sonidos. Caminando lentamente, un hombre de vestimenta blanca y manchada, se dirigía hacia la ventana desde la cual observaba el comerciante. El individuo, alto y extremadamente delgado, llevaba en la mano derecha una manta carcomida y andrajosa, teñida con manchas de color tierra. Poco a poco, la misteriosa figura avanzaba, y a su paso los chasquidos subían de tono, hasta volverse cacofónicos e insoportables. Zader, llorando cobardemente, intentó alejarse de la ventana, pero estaba inmovilizado por completo. La luna brilló con intensidad momentáneamente, bañando con su luz al sujeto. Fue en ese momento cuando Zader creyó enloquecer de horror. Frente a él, una visión espantosa, horrenda, le sonreía burlonamente. De piel putrefacta y rostro descarnado, el ser aullaba de forma espectral y demoníaca. Ese engendro de la noche, cuyos miembros secos y cadavéricos brillaban nauseabundamente bajo la luz nocturna, alargó los brazos en busca del tembloroso comerciante, mientras en sus ojos huecos brillaba una ansiosa luz fosforescente de triunfo consumado...
III
Al día siguiente, los agentes policíacos del pueblo de Hallert no lograban determinar que cosa era más horrenda: La brutal forma en que el comerciante Reth Zader había sido muerto la noche anterior o la expresión que tenía éste en su rostro. Zader había sido ahorcado en la rama de un árbol, con una soga vieja y rasposa. Sus pies y manos fueron salvajemente arrancados y esparcidos por los alrededores, junto con numerosas machas de sangre que el asesino marcó sádicamente. El pecho, completamente rasgado, aún goteaba sangre, roja y caliente. Su rostro –lo más horrible del macabro conjunto- causó una fuerte impresión en la policía. Los músculos de la cara estaban contraídos en una mueca de horror indefinible, como de alguien que contempló una visión aterradora antes de morir…A pesar de la magnitud del caso, por una extraña razón fue cerrado ante la admiración pública. Existió un motivo para que los agentes desistieran en sus investigaciones...un motivo que se mantuvo en secreto bajo la más estricta confidencialidad. La policía de Hallert no es supersticiosa, ni mucho menos creyente de hechos fantasmales y demoníacos. Pero lo que encontraron en el cementerio del viejo páramo fue motivo de una larga serie de conmoción y debates: El reporte de una tumba violada movilizó a un par de agentes, quienes se llevaron una macabra sorpresa. El osario era aquél donde reposaban los retos del infeliz campesino Selum, muerto en la horca un año antes. Había tierra porosa por todos lados, y la tapa del ataúd de madera apareció completamente rota y astillada. Más lo que provocó que aquellos hombres huyeran aterrados del cementerio fue la visión del putrefacto cadáver...porque allí, en el fondo de la impía caja sepulcral, el asqueroso cuerpo sostenía fuertemente entre sus cadavéricas manos, lo que parecía una pierna humana, burdamente arrancada a partir de la rodilla y todavía sangrante.Y en su horripilante boca, vagaba una mueca de risa, propia de alguien que ha cumplido su añorada venganza...

viernes, 5 de febrero de 2010

El Chat de la Muerte.


Esta es la historia de dos amigas q solian encontrarse diariamente en el chat....y ya q estoy te advierto, porq esto q estas leyendo puede sucederte tambien a ti:

"Un día me dijo que era vidente, y no es que no le creyera, pero me muestro generalmente bastante incrédula respecto a estos temas. Lo que no veo, no existe para mí. No digo que debiera haberle creído sólo porque le estimaba ya que en mi opinión la amistad y la confianza son muy importantes, pero simplemente hice un esfuerzo y le di el beneficio de la duda. ¿Y si era yo la que estaba equivocada?. No volvimos a hablar del tema hasta que un día volvió a aparecer en el chat donde estábamos hablando y me envió un privado. Era una de esas ventanitas que sólo podíamos ver ella y yo. Absolutamente privado.

ELLA - Hola, ¿seguimos el tema?

YO - ¡Vale! Pero no creo que puedas convencerme, ya sabes... me cuesta creer estas cosas.
ELLA - No pretendo convencerte de nada, pero nací con ciertos dones y tampoco tengo intención de ocultarlos al mundo.

YO - Eso debe estar bien.
En realidad no sabía qué decirle. ¿Estaba bien? En fin... poco podía decir yo al respecto.

ELLA - Está bien, pero no siempre. Cuando tengo una visión acabo agotada.

YO - ¿Te supone un esfuerzo?

ELLA - Sí, bastante esfuerzo.

YO -¿Y por qué lo haces?

ELLA - No es algo que se elija, se nace con ello.
Hubo un silencio en el que ninguna de las dos parecía saber qué decir. Miré el canal donde nos habíamos conocido siete meses atrás. Estaban hablando de las próximas vacaciones de verano.

ELLA - ¿Sigues ahí?

YO - Sí, ¿no puedes verlo? .-Bromeé.
Entonces dijo algo que me asustó.

ELLA - Sí, puedo verte.
Tragué saliva y pensé, vaya, me está tomando el pelo y yo caigo como una tonta. Sentí un escalofrío pero decidí presionarla.

YO - ¿Ah, sí? Pues dime... ¿con quién estoy?

ELLA - Sola.
Bueno, eso podía haberlo comentado antes en el chat y que ella lo hubiese leído.Decidí seguir con aquello como si se tratara de un juego.

YO - Dime algo que me sorprenda. Algo que veas en mi habitación.

ELLA - Veo que tienes algunas de las teclas de tu ordenador borradas. Tecleas rápido.

YO - Ya, pero eso puede pasarle a cualquiera. Las letras de los teclados se borran.

ELLA - Tú tienes borrada la A, la S, la L y la M.
Miré mi teclado más curiosa que horrorizada, pero de la curiosidad a la ansiedad hubo tan sólo un instante. Ya no me hacía tanta gracia el juego. Mi condición de incrédula, no obstante, me hizo ir más allá.

YO - Amiga... estoy segura de que casi todos tenemos las mismas letras borradas. Dime algo que sorprenda de verdad.

ELLA - ¿Por qué quieres seguir con esto si no me crees?
Buena pregunta, pensé.

YO - Igual para conocerte un poquito más, o para experimentar algo que no haya experimentado antes.

En ese momento supe que ella sonreía desde su lado del monitor. Internet es un sitio curioso. Estás en tu casa, en camiseta de tirantes y pantalón corto, descalza y con el ventilador puesto cuando al otro lado de la pantalla alguien te habla abrigado hasta el cuello, con un par de calcetines y la estufa puesta porque tú estás disfrutando del inminente verano y ellos aún están pasando el clima del invierno. Mi amiga se había mostrado siempre amable, abierta, simpática y con un buen sentido del humor. Se podía decir que coincidíamos en todo menos en este tema. No nos gustaba el fútbol, adorábamos las comedias, nos encantaba Oscar Wilde, ambas habíamos visitado Orlando, a las dos se nos había muerto el padre... ¡eran tantas cosas las que nos acercaron y nos hicieron grandes amigas!.

ELLA - ¿Cómo llevas el libro? –Preguntó de pronto.

YO - ¿Qué libro?

ELLA - El que tienes encima de la mesa... déjame ver... La fuerza bruta, de John Steinbeck.

Miré a mi derecha con los ojos como platos. ¿Se lo había dicho? ¿Le había dicho que lo había empezado o que iba a leerlo? ¿Le había dicho que solía poner los libros en mi mesa porque me encantaba mirar una y mil veces las portadas de los libros que me estaba leyendo? Evidentemente, la respuesta debía ser sí.

YO - Acabo de empezarlo.
Lo escribí sin dejar notar nada sobre mi –todavía- sorpresa.

ELLA - Yo no lo he leído.

YO - Ya te diré qué me parece.

En el chat general el tema de conversación giraba en torno a las lanchas motoras. No me pareció más interesante que mi conversación en privado y me puse a pensar qué podía preguntarle para descubrirla o rendirme a sus pies definitivamente. Pero habló ella.

ELLA - Alguien va a llamar a la puerta.

YO - Ah, pues ve, te espero.

ELLA - No. Es en tu casa.
Sonreí incrédula. Iba a poner una risa (jajajaja) cuando sonó el timbre. Miré hacia la puerta de la habitación. Mis ojos volvieron a la frase premonitoria de mi amiga.

YO - Ahora vengo.

ELLA - Ok.

Llegué hasta la puerta y miré por la mirilla. Un vendedor de alfombras. - No me interesa. –Dije para no tener que abrir. El chico dijo algo que sonó despectivo y se marchó a otro piso. Volví al chat.

YO - ¿Cómo lo sabías? Era un vendedor de alfombras.

ELLA - Te he dicho que puedo verte.

Sopesé la posibilidad de que tuviera razón pero mi sensatez lo negaba una y otra vez. No había nacido yo para creérmelo todo, y menos aún aquello que escapaba a la lógica. Mi amiga no sólo estaba en su casa, sino que estaba en otro país y teníamos distinta franja horaria.

ELLA - ¿Sabes? Algo me dice que debo seguir mirándote. No te asustes pero...

YO - pero???????

ELLA - Es que no sabría explicártelo. Generalmente tengo visiones premonitorias, otras veces, como hoy, puedo provocar el verte. Aparecen imágenes frente a mí y te veo, veo tu habitación, pero esto supone un gran esfuerzo. Me duele la cabeza.

YO - Ya, pero... ¿y el “pero” que decías?

ELLA - Es que no quiero asustarte pero presiento algo raro.

YO - Ahora sí que me estás asustando.

¡Pero qué poca firmeza tenía, por Dios! ¡Ahora estaba asustándome de verdad! Yo, la incrédula, la que si no ve, no cree. Me sentía agitada. Quizás se debía a que eran pasadas las diez de la noche ya, estaba sola en casa y la última persona que había visto había sido un desconocido poco amable desde una mirilla. Al menos aún podía escuchar el volumen alto de un televisor. Era mi vecina, una viejecita que estaba algo sorda.

YO - No sé pero... quizás deberíamos cambiar de tema.

YO - No es que me hayas convencido pero...

ELLA - :) No te preocupes, te entiendo. ¿Tengo tu permiso para seguir observando?

YO - Claro, pero que conste que no tengo tan claro que puedes verme. Mi sesera me impide creerte. :)
Miré de nuevo el chat para ver si surgía algún tema en el que pudiera involucrarme pero estaba parado. Había unos siete miembros en el chat y ninguno de ellos hablaba. Todos estaban en privados. Miré la ventanita del privado de mi amiga. Iba a escribir algo cuando ví que ella se me había adelantado.

ELLA - Cielo, ahora no te asustes, pero no estás sola.

Sentí un escalofrío en mis piernas y mis brazos. Tanto se erizó el vello que me dolió. ¿Cómo se podía calificar a una de “cielo” para luego decirle que no estabas sola en la habitación?.

YO - ¿Qué quieres decir? Me estás poniendo nerviosa.

ELLA - No puedo identificarle pero está detrás de ti

YO - Por favor para...

ELLA - No se mueve casi, no te asustes, déjame observarle.

YO - Estoy asustada.

Ahora sí que lo estaba. Miraba la ventana. Oscuridad total. No me atrevía a girarme hacia atrás. ¿Y si veía algo que no quería ver? ¿Y si allí estaba mi amiga? ¡u otrapersona! Eso aún era peor... comencé a notar un nudo en la garganta. Hubiera querido ser más valiente o más cobarde y llorar, pero estaba estancada en mi propia lucha para creer o no creer.

ELLA - ¿Notas frío a tu alrededor?

Su pregunta me llegó casi cuando estaba a punto de apagar el ordenador y encender la luz del techo para meterme rápidamente en la cama y olvidarme del tema.

YO - Estamos a más de 30 grados.- Le informé.

ELLA - Ok. Es que no consigo entrar en él.

YO - ¿¿¿EL??? ¿entrar??

ELLA - Se muestra como una estatua por eso no me deja descubrirle. No sé si es bueno o tiene malas intenciones. Sólo sé que está ahí, estático.

YO - Yo no veo a nadie... esto no me gusta.

ELLA - Ya te dije que no te asustaras, cielo. Además, yo estoy contigo.

YO - Sí, a miles de kilómetros de distancia.

Entonces lo noté. Una especie de roce helado, como si hubieran puesto una mano sobre mi brazo. En la zona donde la sentí el pelo de mi brazo se erizó. Completamente en alto. El resto de mi cuerpo no notó nada.

YO - ¡Está pasando algo!

ELLA - ¿Qué??

YO - He sentido un frío helado en mi brazo.

ELLA - Tranquilízate.

YO - Se me ha erizado el pelo, tengo una extraña sensación.
Comenzaba a ser pánico.

ELLA - Cielo, tranquila, hazme caso.

YO - Esto es muy raro

YO - Estoy asustada

YO - Necesito tranquilizarme, estoy.... joder!

YO - joder joder joder joder joder

ELLA - ¿Quieres dejar de escribir?

YO - joder joder joder joder joder

ELLA - Te va a dar una taquicardia, tranquilízate.

Y entonces noté un soplo frío en un mi cuello, como si me hubieran tirado el aliento.

YO - ¿Qué significa el frío del que me hablabas?

ELLA - El frío lo transmiten los muertos cuando se acercan, generalmente algo enfadados o...

YO - ¿OOOOOO??????????

ELLA - violentos

YO - ¿VIOLENTOS?????

YO - Joder ayúdame, qué hagooooooooo?????

ELLA - Tranquilízate, yo no lo he visto moverse.

YO - ¡Haz algo!

ELLA - Cielo ¿quieres tranquilizarte?

YO - ¡Hay alguien conmigo joder! Tengo un muerto tirándome su aliento en mi espalda, estoy acojonada estoy asustada estoy llorando

ELLA - Cielo.... ¿te importaría escucharme? Deja de escribir y lee esto.

Hice un esfuerzo. Para mí escribir suponía no mirar atrás y leer palabras, ya fueran suyas o mías, sentirme menos sola en mi habitación.

ELLA - No hay nadie, cariño.

YO - Lo dices para tranquilizarme.

ELLA - NO HAY NADIE

YO - Está aquí, lo siento, lo presiento lo notooooooo

ELLA - Ok. Escúchame. Era broma.

YO - ¿Broma????

ELLA - Quería demostrarte que no existen los incrédulos, cálmate por favor. Yo no veo nada, es cierto que a veces tengo visiones premonitorias, como cuando han llamado a la puerta, pero no puedo obligarme a ver a nadie.

YO - pero yo siento algo

Esto último lo escribí con lágrimas en los ojos y más asustada que nunca. Sus palabras no me tranquilizaban. Las lágrimas a veces me impedían leer bien pero me las quitaba restregándome en segundos los ojos o apretando los párpardos para que salieran disparadas y dejaran de molestarme.

ELLA - Voy a llamarte por teléfono.

Pocos segundos después sonaba el timbre del teléfono. ¿Había hecho ella misma una conferencia para convencerme de que no existían las videntes ahora que ya me lo había creído?.... Fui a descolgar pero ocurrió algo que congeló mi mano en el aire.

ELLA - Cielo, no puedo llamarte sin desconectar esto. Sólo tengo una línea. ¿Puedo llamarte o prefieres que sigamos aquí?

Cuando ya tenía puesta la mano en el auricular ví su privado. ¿Cómo podía escribirme y llamarme a la vez? Miré el identificador de llamadas antes de descolgar. No había número, era anónimo. No era ella. Eso lo tenía claro después de haber visto el privado. Respiré hondo y dudé entre contestar al privado o descolgar el teléfono. Me decidí por la llamada.

- Dígame.

- Tu amiga va a a morir mientras tú escuchas este mensaje.

Jamás había sentido tanto miedo y jamás en mi vida mi corazón había dado un vuelco tan grande ni mis piernas –aún sentada- me habían fallado con tal rapidez. Me hice de mantequilla. Comenzó a darme vueltas la habitación y luché por recuperar el aliento. De pronto la línea se cortó y comenzó el molesto pitido de “comunicando”. Solté el auricular como si me quemara en las manos. Volví rápidamente al chat, al privado. Tecleé tan rápido que lo escribí todo mal.

YO - ?ESta`s ahí´?

YO - respondeeee!!!!

YO - responde por favvor!!!!

YO - ¿no me lees¿¿¿

YO - DI ALGOOOOOOOO

Histérica, cogí mi agenda y marqué su número de teléfono. Yo sí tenía dos líneas y podía permitirme permanecer en internet mientras le llamaba. Conseguí comunicación con el extranjero y esperé... esperé nerviosa, mordiéndome el labio, más agitada que entera, más asustada que nunca... prácticamente bailaba en mi asiento. Pero no contestaba. Colgué furiosa pegándole tal golpe al auricular que pensé que me habría cargado el teléfono. Volví al privado y traté de que mi amiga respondiera. No lo hacía. Al final apareció un mensaje en mi privado. En su ventana.

ELLA - Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento.

Sentí un escalofrío que me recorrió la espina dorsal. El chat me indicó que tras escribir esa última frase, mi amiga había salido del chat. Ya no estaba allí. No se había despedido de nadie, ni de mí, ni del resto de los miembros del chat. Había desconectado. Miré fijamente la pantalla que sólo se movía ahora en el chat general. Ni siquiera sé de qué estaban hablando. Para mí todas las líneas no tenían significado, sólo podía mirar su último comentario del privado. “Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento”. Entonces lo entendí. Comencé a llorar desesperada. Mis manos corrieron a mis ojos y lloré sofocada, entendiendo que mi amiga había muerto, que era yo la que había tenido el presentimiento y la premonición, y que ahora ella estaba a mi lado. Esta extraña comprensión me hizo girarme y mirar mi habitación vacía. No quería creer que no estuviera allí. No podía, no después de todo.... Una caricia, tan suave que apenas era como un suspiro, acarició mi cabeza.Transmitió tal cantidad de paz que lejos de asustarme me relajó. Mis lágrimas continuaron cayendo por las mejillas. Ya no las secaba. Miraba al vacío sabiendo que ella estaba frente a mí.

- ¿Qué te han hecho? . –Pregunté al aire.

- Shhssss.
Respiré hondo al escuchar ese sonido. Era como cuando era pequeña, tenía miedo y mi madre ponía su dedo en la boca y soplaba para que olvidara el tema y pensara en cosas bonitas. Ladeé triste la cabeza. La paz de su caricia no me abandonaba pero sabía que éste sería nuestro primer y último encuentro sin el ordenador de por medio. Me tembló el labio.

- Te echaré de menos.

En ese momento en el ordenador hubo un movimiento general. Se minimizó el chat, se abrió solo un tratamiento de textos, y apareció una corta frase en una página en blanco:

Y YO A TI."
.

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