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lunes, 22 de febrero de 2010

2012. Apocalipsis 1

Todo lo que se dice o se cuenta en las distintas profecías del fin del mundo, puede un día convertirse en realidad. La verdad es que nuestros antepasados, los abuelos y abuelas expresaron lo siguiente: y es que el mundo será destruido por el mismo hombre más no para acabarse sino para ser transformado. Morirán todos aquellos que de una u otra manera colaboraron para que la forma de pensar y actuar de la humanidad haya cambiado. El desorden mental y las actitudes de cada persona se han transformado para matar y destruir al prójimo, a su hermano, y todo esto está escrito… Todas las cultura y religiones en sus escritos lo tienen registrado y cada uno lo interpreta de acuerdo a la ideología de su grupo y creen lo que mas les conviene. Sin embargo afirman, que todo esto debe suceder para la regeneración de todo ser viviente.

Los Mayas, los egipcios, los cristianos y muchas culturas más, tienen muy interesantes legados que nos hablan de este llamado cataclismo mundial.

Y el 21 de diciembre de 2012 es una fecha que está marcada en numerosas profecías relacionadas al temido APOCALIPSIS.

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Sería muy interesante conocer los distintos vaticinios que los antiguos profetas depararon para la humanidad. De por sí que ya nos queda poco mas de un año y hay que preparase para lo que se nos viene¡¡¡¡

En este primer post que le dedico a este tema, vamos a ver una de las teorias que se barajan, según la cual, la desctrucción del planeta tierra se deberá a la invasión extraterrestre.

No se pierdan de ver este video que está magnífico¡¡¡¡


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FALTAN PARA EL...


jueves, 4 de febrero de 2010

ZOMBIS 5 EL FINAL


Hemos visto en las entradas anteriores que un zombi (en ocasiones escrito con la grafía inglesa zombie) es, originalmente, una figura legendaria propia de las regiones donde se practica el culto vudú. Se trataría de un muerto resucitado por medios mágicos por un hechicero para convertirlo en su esclavo. Por extensión, ha pasado a la literatura fantástica como sinónimo de muerto viviente y al lenguaje común para designar en sentido figurado a quien hace las cosas mecánicamente como si estuviera privado de voluntad. Para conocer un poco mas a cerca de esta manifestacion zombie nos adentramos en un relato de viajeros en la isla de Haiti.
"Cuando entramos en el cementerio de Belladere, en Haiti, en aquella mañana del 1 de noviembre, festividad de todos los santos, encontramos varias tumbas profanadas, con los ataúdes abandonados a su suerte en medio del camposanto. Al abrir aquellos féretros, y como nos había advertido el houngan Monsieur Elié la noche anterior durante el espectacular ritual vudú al que asistimos, descubrimos que alguien se había llevado los cadáveres. Según en houngan, el podía arrancar a un muerto de su tumba para hacerle sufrir la muerte segunda, la temida zombificación, y aquellos ataúdes vacios parecían darle la razón…

Casi todos los haitianos creen que los bokor (hechiceros vudú) pueden arrancar el alma de una persona y aprisionarla en una botella de cristal, para dominar así el cuerpo del difunto, y sacarlo de la tumba convertido en un zombi. Después de varios viajes a Haití, y de entrevistar y convivir a más de una docena de hounganes y bokores vudu, comenzamos a intuir que el secreto de su poder no tenía nada que ver con el más allá, sino mas bien con los conocimientos químicos y farmacológicos que los hechiceros africanos adquirieron durante siglos de observación sobre los venenos y sustancias de origen animal y vegetal en la selva. De hecho, ya los criminólogos y juristas haitianos lo tipificaron, hasta 1953, en el artículo 149 del antiguo Código Penal de Haití que decía: “Se califica también de atentado por envenenamiento a la vida de una persona, el empleo que se haga contra ella de sustancias que, sin causar la muerte, hubieran producido un estado letárgico mas o menos prolongado, de cualquier manera que esas sustancias hubieran sido empleadas y sean cueles fueren las consecuencias. Si como resultado de este estado letárgico, hubiera sido inhumada la persona, el atentado será calificado de asesinato”.
El secreto que los bokor guardan celosamente es el “poudré” un potente anestésico confeccionado en base a la tetradotoxina, un veneno extraído del pez globo, que los brujos preparan con pericia matemática, para ralentizar el ritmo cardiorrespiratorio de sus victimas, que serán enterradas vivas. Después ellos sacaran al desgraciado de la tumba y lo venderán como esclavo en la republica dominicana. El pánico y la superstición harán el resto. Y no dudarán en utilizar trucos de ilusionismo y sofisticados montajes, para aterrorizar aun mas a los creyentes en sus falsos poderes sobrenaturales. Al descubrir uno de esos fraudes, machete en mano, estuvimos a punto de perder algo mas que la fe en una siniestra noche haitiana…."
(las siguientes son imagenes de rituales vudú)



Y para terminar aqui les dejo tres videos relacionado con las investigaciones realizadas para la TV y q aportan nuevas luces al tema vudú.
El Miedoso.







miércoles, 3 de febrero de 2010

ZOMBIS 4


UNA EXPLICACIÓN: LAS DROGAS

Fue el doctor canadiense, de origen haitiano, Emerson Lamarque Douyon quien supuso que el fenómeno de los zombis tenía un fondo de verdad. No se trataba de actos de brujería ni de verdaderos “muertos vivientes”, sino de los efectos de algunas drogas. “Estoy completamente convencido de que lo zombis existen –declaró el doctor Douyon-. Sé que existen porque los he visto con mis propios ojos. Nos estamos enfrentando con individuos de carne y hueso que han caído en un estado de muerte aparente producido por drogas. Se les ha declarado muertos y han sido inhumados. Luego son exhumados y reanimados por hechiceros vudú quienes les administran drogas”. El doctor Douyon ha pasado los últimos 25 años denunciando fraudes parapsicológicos. Pasó una temporada de 18 meses en Haití estudiando el fenómeno zombi y el culto vudú mientras tenía a su cargo la dirección del Centro Psiquiátrico de la Clínica Médica Albert Schweitser de Port-au-Prince. Logró reunir tres zombis en su clínica: dos hombres y una mujer. Encontró rastros de seis drogas vegetales en su sangre. “Esas drogas producen un estado cataléptico con el que su pulso y su presión sanguínea son casi imperceptibles. Sin embargo, permiten la oxigenación del cerebro impidiendo así que se produzcan lesiones mientras son enterrados”. Los futuros zombis, una vez declarados muertos y sepultados públicamente, son exhumados por el hechicero vudú que les suministró la droga. Los brujos logran esclavizar a estas gentes por el resto de sus vidas, manteniéndolos en un estado de idiotez, agregando pequeñas cantidades de la misma droga, como parte de su dieta diaria. Se han dado casos, sin embargo, en que los zombis han logrado escapar del embrujo y volver a su vida normal. Estos casos los veremos más adelante. En un principio Douyon desconocía la naturaleza exacta de la droga, aunque sospechaba que era extraída de algunas flores de la familia de la Datura. Para comprobar su hipótesis, Douyon inyectó una poción de un extracto de esta planta a perros y ratones. Detectó un descenso notorio en sus signos vitales y actividad motora. Los animales pierden su vivacidad y entran a un estado comatoso que dura unas tres o seis horas, dependiendo de la dosis inyectada. Una vez pasado este tiempo, los animales sujetos al experimento se recuperaron totalmente.


Durante su estancia en Haití ocurrió un hecho sorprendente que marcaría la vida de la etnógrafa dedicada a la investigacion. En octubre de 1936 apareció una mujer desnuda caminando por el borde de la carretera en el valle de Artibonite. Decía llamarse Felicia Felix Mentor, natural de Ennery, y se dirigía a la casa de su hermano. Estaba en un estado tan miserable que fue conducida al hospital de Gonaives, en donde uno de sus hermanos la reconoció. De acuerdo con sus declaraciones había “muerto” dos años atrás y había sido enterrada. El certificado de defunción y las declaraciones de su marido, y otros miembros de su familia, confirmaron el relato. Felicia había perdido por completo la facultad de hablar y se escondía cuando alguien se le acercaba. No era capaz de pensar coherentemente. La noticia llegó a oídos de la doctora Hurston, quien visitó a la zombi en el hospital de Gonaives. Ahí logró fotografiarla, siendo ésta una de las pocas fotografías que se conocen de zombis. “La mujer ofrecía un espectáculo horrible –escribió Hurston-, su cara estaba lívida, con ojos de muerto; los párpados blancos rodeando los ojos, como si se los hubiesen quemado con ácido. No se le podía decir nada ni oír una palabra de sus labios, sino sólo mirarla, y la visión de aquel desecho era demasiado para soportarlo durante mucho tiempo”. En el siglo XVII, Johann Albert de Mandelslo escribió que las mujeres de la India engañaban a sus maridos con los europeos, drogando a los primeros con datura, “entregándose a las delicias del sexo, incluso en presencia de los maridos, que las miraban con ojos muy abiertos, sumidos en un estupor total”. Decía que cuando un hombre ingiere Datura, se atonta por 24 horas. “Durante ese tiempo está privado del uso de sus sentidos; no puede ver lo que se encuentra frente a él, aún cuando mantenga los ojos abiertos”. La Datura se usó durante muchos años en los ritos mágico-religiosos de Sudamérica. Los sacerdotes de los chibchas suministraban una droga parecida a las esposas y los esclavos de los reyes muertos, antes de enterrarlos vivos con sus difuntos amos. En México se le utilizaba para “embrujar” a los amantes. Es el famoso Toloache. La datura es una de las varias drogas que se utilizan para “fabricar” zombis, pues como veremos, existen otras toxinas involucradas en la poción zombi. G. E. Simpson menciona el encuentro con otro zombi de Ennery. La mujer se llamaba Francina Illeus, a la que apodaban Ti Femme.

martes, 2 de febrero de 2010

ZOMBIS 3

¿REALMENTE MUEREN?

En su artículo Voodoo Death, el fisiólogo de la Universidad de Harvard, Walter B. Cannon, describe el proceso por medio del cual un creyente en el vudú puede, si se cree víctima de un hechizo, hacerse morir de miedo a sí mismo. El shock autoinducido, que paraliza la circulación y determina que los órganos vitales dejen de funcionar, faltos de oxígeno, puede ser provocado simplemente, según el doctor Cannon, por el “funesto poder de la imaginación obrando a través de un terror desenfrenado”. En este caso sí se obtiene la muerte, no por los poderes de un muñeco vudú o de un brujo bocor, sino por el mismo poder de la autosugestión. Pero ¿qué ocurre en el caso de los zombis? Ciertos estudios afirman que en realidad el paciente no muere. Es víctima de alguna droga vegetal proporcionada por el brujo, que lo deja en estado de catalepsia, que, como sabemos, hace pensar a los presentes que la víctima ha fallecido. De modo que, para evitar la descomposición del cadáver, los entierros ocurren a las pocas horas del fallecimiento de las personas. Si en realidad no se trata de una muerte real, sino de un estado de catalepsia, esa noche el brujo sacará a la víctima de su tumba. La revivirá usando otras drogas y apelando a ciertas raíces que afectan los centros nerviosos y el cerebro, los dejará sin voluntad. A partir de entonces será como un autómata pero no un zombi (muerto vivo).

Adamson, un especialista americano, afirmó haber descubierto un alcaloide extraído de la planta Kingo-liola, que produce unos efectos fisiológicos de muerte aparente. Otros vegetales (principalmente los del género solanácea, como la Branched calalve), provocan un brusco descenso del ritmo cardiaco, temperatura y otras funciones fisiológicas, sin llegar a provocar la muerte, dejando en ese estado cataléptico o de letargo a quien ingiere su pulpa macerada y filtrada. Dice el siquiatra español Jiménez Del Oso: “Podríamos imaginar que la víctima así tratada sufra un deterioro neurofisiológico grave, convirtiéndose en un ser al que puede sometérsele mediante sugestión u otras artimañas”.
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lunes, 1 de febrero de 2010

ZOMBIS 2

¿QUÉ O QUIÉNES SON?
De acuerdo con la tradición haitiana, los zombis son aquellas desafortunadas criaturas que han sido regresadas de la muerte por brujos diabólicos, llamados Bocors o bokors, y mantenidos como esclavos. Los zombis son explotados por sus dueños y se reconocen por sus ojos vidriosos, su voz nasal y su aire ausente. “Un zombi permanece en la misteriosa zona entre la vida y la muerte –dice Métraux-. Se mueven, comen, oyen a los que les hablan, y aún hablan, pero no tienen memoria y conocimiento de su condición”. Para salvarlos de su destino, los supersticiosos ancianos creen que se les debe “matar” nuevamente, cortándoles la garganta. Se dice que los zombis son seres tranquilos mientras no comen sal; si llegan a probarla reparan en su condición de esclavos y su ira es incontenible. Matan a su dueño y destruyen sus pertenencias; luego regresan a su tumba. El escritor americano William H. Seabrook describe así su encuentro con un zombi durante su visita a Haití en 1923: “Los ojos eran lo peor. No se trataba de mi imaginación. Eran verdaderamente los ojos de un muerto, no unos ojos ciegos , sino abiertos, que miraban hacia un punto indeterminado, sin ver. Toda la cara era algo horrible. Era hueca, como si nada tuviera por detrás. No sólo parecía inexpresiva, sino también incapaz de la menor expresión. En ocasiones previas ya había visto en Haití un montón de cosas fuera de la experiencia normal y en ese instante nauseabundo, casi de pánico, pensé, o mejor sentí: ‘¡Cielo santo!, tal vez estas cosas sean ciertas…’” La historia más conocida de Seabrook es aquella que dice que ocurrió en el verano de 1918. Aquel verano había sido uno de los mejores para el campo. Se rompieron todos los records de producción de azúcar. Las fincas necesitaban de mano de obra para poder recoger la cosecha. Una de las plantaciones, pertenecientes a la Haitian-American Sugar Corporation (HASCO), recibió la visita de un grupo de hombres aparentemente desnutridos dirigidos por un capataz llamado Ti Joseph. Dijo que venían de un lugar cercano a la frontera con República Dominicana, un pueblo aislado. Sus muchachos nunca habían salido fuera del pueblo, por lo que se encontraban un tanto nerviosos y deseaban trabajar lejos de los demás campesinos. Se ponía sus servicios a la disposición de los dueños de la finca. Como el trabajo era mucho y los brazos eran pocos, los dueños de la plantación aceptaron contratar a los trabajadores. No se arrepintieron. La cuadrilla de Ti Joseph fue la que cosechó la mayor cantidad de caña, sin que se les notara el cansancio. Al final del día se retiraron a sus cabañas a comer y a descansar. La misma rutina la seguirían hasta el domingo. Ese día, Ti Joseph cobró por el trabajo y se dirigió a los bares de la ciudad de Port-au-Prince. Una de las mujeres de los capataces se dio cuenta que los demás trabajadores se habían quedado en la cabaña. Le pareció que eso no era justo y fue para invitarlos al festival de la iglesia. Al llegar a la feria les dio a cada uno de ellos una bolsa con donas y otra con cacahuates. Cuando comenzaron a comer los cacahuates salados sufrieron una transformación extraordinaria. Comenzaron a llorar y a gritar jalándose el cabello. Pronto corrieron en diversas direcciones. Días más tarde llegaron a sus casas y fueron reconocidos por sus parientes. Todos habían muerto meses atrás y habían sido enterrados. Todas estas historias son interesantes como cuentos de terror, pero, ¿existen o no los zombis?

Las opiniones están divididas. Los que no reconocen su existencia, sostienen que en la isla, sobre todo en el interior de Haití, hay retrasados mentales, seres que no hablan, o que temen a la gente. A esos, los campesinos los llaman zombis. En cada anormal, en cada loco, en cada ser solitario, los campesinos y supersticiosos ven a un zombi. Otros se preguntan qué puede ganarse si se convierte en zombis a los muertos. ¿Ahorrarse el salario que tendría que pagar a un vivo? Aunque los jornales son bajos en ese país, ese ahorro representan una verdadera diferencia económica. En cierto sentido tienen razón los escépticos: la imaginación popular es tan grande que convierte a los locos y retrasados mentales en zombis. Sin embargo, para quienes sí creen en ellos, éstos forman parte de la realidad de los poderes de los brujos vudú. No obstante, es probable que muchos de los relatos de supuestos zombis puedan ser originados por observaciones de retrasados mentales ocultos por sus familias. Tal vez, por pena, los declaran muertos mientras los ocultan de la sociedad. Algún descuido hace que escapen, muchos años después, y son identificados como “muertos vivientes”. Así ocurrió en un caso que relata Alfred Metraux. Le presentaron una zombi, pero al día siguiente fue identificada como una joven retrasada mental que se había fugado de su casa, donde sus padres, por lo general, la tenían encerrada bajo llave. Lo mimo pensaba Seabrook. Su conclusión, luego de meses de estudio, era que los zombis que había visto sólo eran “pobres seres mentalmente débiles, idiotas, forzados a trabajar en el campo”. Metraux cuenta historias similares a las de Seabrook. Una de ellas dice que una joven que rechazó las proposiciones de un bocor fue amenazada por el brujo. La joven, como era de esperar, enfermó y murió. Por alguna razón que se desconoce, la enterraron en un ataúd muy pequeño, por lo que tuvo que ser doblada del cuello. Al ejercer fuerza para meter el cuerpo en el ataúd, una de las velas cayó dentro y le quemó el pie. Años más tarde la gente aseguró haber visto a la muchacha. Era perfectamente reconocible por su encorvamiento y por el pie quemado. Se dijo que el bocor la había convertido en zombi y la tenía en calidad de amante y criada. El antropólogo británico Francis Huxley relata una historia que a su vez le contó un cura católico. En 1959 se encontró un zombi vagando por el pueblo. Entre varios ciudadanos lo llevaron a la comisaría, pero la policía estaba tan aterrada que decidieron ponerlo en la calle nuevamente. Alguien sugirió darle agua con sal. El zombi pudo, al fin, decir su nombre. Buscaron a su tía, que vivía cerca de la comisaría. La mujer lo identificó plenamente y dijo que había sido enterrado cuatro años atrás. El zombi reveló el nombre del brujo que lo había mantenido cautivo y dijo que había más como él en la plantación. Se trataba de un bocor muy poderoso. La policía se limitó a enviar una nota ofreciéndole la devolución de su zombi. Dos días más tarde encontraron al zombi. Esta vez definitivamente muerto. Al fin se decidió ir por el brujo, pero no lo encontraron, ni a su mujer, ni al resto de los zombis.

En el siguiente post seguiremos analizando las diferentes teorias zombis.
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sábado, 30 de enero de 2010

ZOMBIS 1.


Luego del feroz terremoto que sacudiera y destruyera Puerto Príncipe en la isla de Haiti, muchos nos hemos abocado a la tarea de conocer más en profundidad la cultura de ese castigado país. Encontramos innumerables leyendas y tradiciones que desde milenios se han mantenido vivas en el folklore de la isla. Hoy me dedicaré a la mas tradicional de las leyendas haitianas: Los zombies.Por siglos ha persistido la leyenda de los zombies, zombis o muertos vivientes, y hace apenas unos años se contabilizaron más de un centenar de hechiceros creadores de zombis en Nueva York. ¿Realmente existen, o son una especie de autómatas movidos por poderosísimas drogas? He aquí la respuesta:
A principios del siglo XIX, Moreau de Saint-Mery escribió la primera monografía del vudú y en ella adoptó la ortografía Vandoux y propuso una teoría para explicar el origen de esta secta. Según él, la palabra vudú se deriva del nombre de un hereje: Valdesius. Los seguidores de Valdesius, los valdenses, adquirieron tal poderío en la Edad media que llegaron a convertirse en un fuerte dolor de cabeza para la iglesia romana. Su nombre se convirtió en sinónimo de brujería, y a la esencia fundamental de la hechicería se le nombró Vaudoisie. Sin embargo, la hipótesis de Moreau no era correcta. Investigaciones posteriores determinaron que el nombre del culto, así como el culto mismo, son de origen africano. El Vudú procede del reino de Dahomey, África, de donde partieron numerosas caravanas de esclavos rumbo a América. Según Robert W. Pelton, el culto y las concepciones religiosas de estos africanos tuvieron un mayor arraigo en la isla de Haití. lfred Métraux, antropólogo que vivió varios años en Haití estudiando el fenómeno, asienta en su obra Vudú, que la traducción más exacta de la palabra es “Ser todopoderoso y sobrenatural”.

PROLIFERACIÓN DE UN RITO:
Aunque las creencias y prácticas mágicas del vudú se hallan sobre todo concentradas en la isla de Haití, se difundieron también en los Estados Unidos, Francia y Canadá. Esto se debió a diversos factores, entre los que se encuentran, la cercanía geográfica, el idioma y el comercio de esclavos. El primer centro vudú de los Estados Unidos se fundó en el siglo XVIII, en Louisiana. El rito se extendió a Georgia y Carolina del Sur, y luego a Norte, a los ghettos y barrios humildes de las grandes ciudades industriales. En 1978 Hugh J. B. Cassidy, jefe de policía del Distrito 77 de Nueva York, calculaba que en Brooklyn, en la zona Bedford-Stuyvesant, había 30 Houmfors (templos) secretos, y ejercían no menos de cien Houngans y Mambos (sacerdotes y sacerdotisas). Estudios recientes revelan que, sólo en Haití, hay más de tres millones y medio de seguidores del vudú. Este arraigo a la religión vudú por parte del pueblo haitiano no pasó inadvertido para el difunto dictador Francois Duvalier, alias “Papa Doc”. Numerosos artículos periodísticos afirmaban que Duvalier recurrió a la cara oscura del vudú para mantener el dominio sobre ciertos estratos de la sociedad haitiana. Los creyentes del vudú lo consideraban como el Supremo Houngan, y él utilizaba hábilmente este hecho y la ignorancia de sus “súbditos”. Poseía una siniestra policía secreta: tipos salvajes, enmascarados por las gafas oscuras que jamás se quitaban en público, lo cual les daba un aspecto más sombrío. Eran los Tonton Macoutes, que algunos consideraban como magos, y otros como zombis.
Proximamente seguiremos con la saga de los zombis.

miércoles, 27 de enero de 2010

El "loup-garou". Haiti.


PUERTO PRINCIPE (Reuters) - El sismo que devastó Haití está generando temores de que espíritus que devoran niños, figuras mitológicas instaladas en la cultura haitiana, estén acercándose a los campamentos para damnificados en busca de presas jóvenes.
El "loup-garou", que significa "hombre lobo", es similar al ser de las leyendas de otras partes del mundo, pero en el folklore haitiano se trata de una persona poseída por un espíritu y puede convertirse en una bestia, o incluso en un perro, gato, pollo o serpiente, para chupar la sangre de bebés y niños pequeños.
Los haitianos temen al "loup-garou" la mayoría de las veces e incluso más después de que un poderoso terremoto destruyera la empobrecida capital de Puerto Príncipe hace dos semanas, causando la muerte de hasta 200.000 personas y obligando a cientos de miles de personas a dormir en campamentos o en las calles.
Algunas personas acusadas de ser "loup-garous" aparentemente han sido linchadas desde el sismo, incluyendo un hombre en el campo La Grotte para desplazados, situado sobre una cuesta apenas accesible con vista a Puerto Príncipe.
"Después del terremoto, el 'loup-garou' escapó de prisión. El se estaba jactando de que estaba en la cárcel porque fue sorprendido comiendo niños (...) Durante la noche fue a los campamentos e intentó tomar el niño de alguien", dijo Michaelle Casseus, residente de uno de los campos.
En otro campamento, los residentes describieron una golpiza casi letal a un hombre luego de que supuestamente intentara secuestrar a un bebé por la noche.
Se han creado patrullas nocturnas para evitar el asedio de los espíritus, que también son llamados "lougarou" en francés criollo.
"El 'loup-garou' se está beneficiando del sismo para devorar niños", dijo Milot Bazelais, un empleado civil que quedó sin hogar luego del temblor y que también trabaja para un grupo de caridad que ayuda a albergar menores. Afirmó que había escuchado que una patrulla había matado a un espíritu antes de que tuviera tiempo de cambiar de forma.
La mayoría de los 9 millones de habitantes de Haití son católico romanos, pero muchos también practican el vudú, una religión con raíces africanas.
La creencia en "loup-garous" cruza todas las identidades culturales y está adherida con mayor firmeza a los grupos con menos recursos del país, una mayoría en la nación más empobrecida del hemisferio Occidental.
(Editado en español por Marion Giraldo)

domingo, 24 de enero de 2010

La bestia de Gévaudan.


Los relatos decían que pesaba cien kilos y el pueblo pensaba que era el mismo demonio. Nos referimos a La bestia de Gevaudan, un animal misterioso que aterrorizó a la población francesa y se convirtió en una de las leyendas más vivas de la cultura gala. Los datos señalan que entre 1764 y 1767, más de ciento veinte personas fueron horriblemente asesinados –a dentelladas– por una bestia misteriosa.
Todo esto ocurrió en la región montañosa del Gévaudan, en el centro de Francia, y nadie logró resolver el enigma a pesar de las insistentes batidas y de las inmensas recompensas que ofrecía el Rey. La bête (bestia) del Gévaudan pasó a formar parte de la mitología del país, de la misma manera que el monstruo de Lago Ness para los escoceses.
El primer ataque de la bestia se produjo el 30 de Junio de 1764 y su primera víctima una niña de catorce años, Jeanne Boulet, ese mismo verano se cobró más vidas y asesino dos niñas más, dos niños y una mujer de 32 años. En invierno el número de víctimas se incrementaba alarmantemente incluso asesinando dos veces por semana.
Solía arrancar de un solo bocado la cabeza de las víctimas, lo que puede darnos una idea del tamaño y la fuerza de su mandíbula. En tan solo un año se había cobrado cincuenta y cuatro víctimas. El monarca alarmado por tan abrumantes cifras decide enviar a sus tropas de choque, los “dragones”, que formaban la élite del ejército real. Envió cuatro tropas de caballería con el fin de realizar una batida que acabara de una vez con la bestia. El jefe de una de las tropas quedo sorprendido al ver a la bestia, según su descripción era casi tan grande como su caballo pero infinitamente más rápida y ágil, tras tratar de abatirla a disparos sintió que las balas no eran capaces de traspasar su piel. Otras descripciones le señalaban como un enorme lobo de aspecto muy extraño, con el lomo rayado y una línea negra que le recorría desde el cuello hasta la cola, el color de su cuerpo era rojizo y con unas fauces desmesuradas.
Los esfuerzos de los “dragones” eran en vano, no solo se debían enfrentar al difícil duelo de encontrar a la bestia además tenían otros duros competidores, los caza recompensas, que atraídos por el precio que se puso por dar fin a la vida de la bestia les tendían emboscadas y les confundían con pistas falsas. Sin duda el comportamiento de la bestia no se asemejaba al de un lobo común pues expertos cazadores de toda Europa trataban de eliminarla con las técnicas que se empleaban para la caza de estos.
La gente empezaba a sentirse muy asustada, ni la participación del Rey había conseguido aplacar a la bestia. Los clérigos aprovechaban para hacer su campaña diciendo que la bestia solo atacaba a las jóvenes más lascivas, los nobles acusaban a los gitanos pues decían que alguna de las bestias de su circo debía haber escapado.
Finalmente la bestia fue muerta por un cazador llamado Jean Chastel y la leyenda cuenta que fue abatida con una bala de plata hecha tras fundir una medalla de la virgen. El monstruo fue llevado ante el Rey - sobrando decir que Jean Chastel fue recibido como todo un héroe - Era algo parecido a un lobo gigantesco de fauces enormes. El rey pidió que el cadáver del animal fuese trasladado a la Corte, pero desgraciadamente durante el traslado y por el calor el cuerpo llegó a Versalles completamente descompuesto. El rey no pudo más que donar su esqueleto al Museo de Ciencias Naturales de París, donde se conservó hasta la revolución de 1830, fecha en la que en plena sublevación contra Carlos X un incendio fue ocasionado en dicho museo, calcinándose tanto esos huesos como la mayoría de los grabados sobre el "monstruo".Según consta en las actas notariales y en los archivos departamentales de Puy-de-Dôme. En la necropsia realizada al cadáver de la Bestia se pudo constatar la presencia de las numerosas cicatrices de las heridas proferidas por los campesinos que a ella se enfrentaron. Al ser abiertas las cavidades abdominal y craneana fueron extraídos del estómago las vísceras de un animal, unos huesos de cordero y la cabeza y el fémur de un niño. En el interior de su cabeza sólo había un minúsculo cerebro en proceso de descomposición, mientras que el resto del cráneo era una masa ósea espesa, donde se sujetaban las membranas de una muy potente mandíbula. Además, se certificó la causa exacta de su muerte: "La bala disparada por el fusil del llamado Jean Chastel, la cual traspasó la nuca del animal y arrasó las cuatro primeras vértebras... Los análisis de la criptozoología moderna especulan que la Bestia de Gévaudan podría ser alguna subespecie de lobo de los Alpes, ya que en registros recientes de criptozoología, los climas fríos son los que albergan a este tipo de criaturas desconocidas de igual manera que el Yeti en el Himalaya, pero las especulaciones aún continúan. Pero tal vez la explicación más creíble es la de que se tratara de un perro asilvestrado o de un híbrido entre un lobo y un perro de gran tamaño, tal vez de caza o de los que se usaban en peleas. Esta es la teoría defendida por el naturalista Michel Louis en su libro "La Bestia de Gévaudan: La inocencia de los lobos" cuenta con varios puntos a su favor, por un lado los híbridos entre perro y lobo presentan la peculiaridad de no compartir el miedo de sus padres lobos hacía los hombres y en muchos casos se trata de animales mayores que sus padres debido al fenómeno de la hesterosis. Esta teoría tiene otro defensor, Denneval, el mayor experto en la caza del lobo en la Francia del siglo XVIII que además cuenta con la ventaja de ser un testimonio de primera mano.

"Estatua conmemorativa de la caza de La Bestia de Gévaudan en Francia"

viernes, 4 de diciembre de 2009

El Infierno de los Mayas


Según cuenta la historia, para entrar al inframundo maya, el “Xibalbá”, los hombres debían recorrer un tortuoso camino al final del cual se encontraba un cuerpo acuoso con casas, en las que se debían superar duras pruebas. Guillermo de Anda, de la Universidad del Yucatán, un arqueólogo que ha dedicado varios años al estudio de sitios sagrados mencionados por indios herejes juzgados por los tribunales de la Inquisición, cree que una serie de cuevas que exploró recientemente puede ser el sitio donde los mayas reproducían ese tortuoso recorrido. Concretamente, el hallazgo comprende una red subterránea de cámaras, caminos y templos, construidos en la península de Yucatán. El Xibalbá ha sido descrito en antiguos textos mitológicos, como el famoso “Popol Vuh” o el “Libro del Consejo”, de los indios quiché.


"El camino al inframundo, el camino a Xibalbá, estaba lleno de obstáculos. Era un lugar de miedo, el lugar del frío, de peligro, de abismos", declaró el arqueólogo mexicano. Los mayas consideraban las cavernas naturales como lugares sagrados y a menudo construían sus estructuras sobre ellas. Guillermo de Anda fue el primero en emplear archivos históricos para localizar una serie de cuevas consideradas sagradas por los antiguos mayas. No resulta sencillo adentrarse en estas cavernas, a las que se entra por estrechas aberturas y, una vez adentro, hay que deslizarse por claustrofóbicos túneles llenos de resbaladizas raíces de los árboles que crecen en su “techo”. Si viste las películas de “Indiana Jones”, tienes una idea de cómo es el lugar: plataformas de templos antiguos, escaleras de piedra, senderos en zigzag que se adentran en lagos subterráneos llenos de cráneos y cerámicas antiguas.

Uno de los descubrimientos más interesantes es un sendero subterráneo de unos 100 metros de largo. De Anda dice que "hay varias razones para pensar que el sendero es una representación del viaje a Xibalbá. Creemos que no es coincidencia que el sendero avance hacia el oeste, pues en esa dirección se encuentra el más allá,” según las descripciones mayas. Bajo el agua de los lagos subterráneos se hallaron los restos de un altar, con esculturas que indican que estaba dedicado a los dioses de la muerte. El recorrido incluye cámaras en las que es casi imposible moverse sin lastimarse con estalactitas, las que De Anda supone son representaciones de los temidos "cuartos de los puñales", descriptos en el Popol Vuh.

Ahora, ¿por qué los mayas se tomaron el trabajo de reproducir el infierno? De Anda opina que "tal vez sea una manifestación del poder", para que la gente se hiciese una idea de los obstáculos que deberían enfrentar en su camino hacia el paraíso. Puede parecer brutal, pero claro: no tenían TV o cine para mostrar esas cosas.
¿Existe el infierno?
En este video puede que encontremos algunas respuestas.



viernes, 27 de noviembre de 2009

Firmado: Jack, el Destripador.


Soy Jack el destripador (como me bauticé a mi mismo en una de mis cartas a la policía) debuté en la escena londinense en agosto de 1888 y realicé mi crimen final el 9 de noviembre de este mismo año, tiempo en que asesiné y mutilé brutalmente a siete prostitutas (aunque algunos afirmen que fueron cinco).
La sociedad en general, la policía en particular y la reina Victoria por encima de ambas, se espantaron ante este nuevo tipo de crímenes al que no estaban acostumbrados. En estos años, lo usual es que quienes no mueren por causas naturales, lo hagan en conflictos matrimoniales, peleas de borrachos, venganzas por deudas de juego y circunstancias similares. Pero… crímenes de busconas callejeras ???... Esto sí que es toda una novedad !!!... Bastante morbosa además y muy entretenida para seguir a diario en la prensa escrita…
Me reí de toda Londres cuando escribí mis cartas, como la conocida "Desde el infierno", y que envié junto con un paquete con la mitad de un riñón, que pertenecía a Catherine Eddowes, a la que asesiné el 30 de septiembre. El destinatario fue George Lusk, presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, y decía así: "Desde el infierno. Señor Lusk. Señor le adjunto la mitad de un riñón que tomé de una mujer y que he conservado para usted, la otra parte la freí y me la comí, estaba muy rica. Puedo enviarle el cuchillo ensangrentado con que se extrajo, si se espera usted un poco.
Firmado: Atrápeme cuando pueda, señor Lusk".
O la siguiente que intenté escribir con sangre de una de mis víctimas, pero ésta se habia convertido en una goma oscura, por lo que tuve que utilizar tinta roja:
Querido Jefe, desde hace días oigo que la policía me ha capturado, pero en realidad todavía no me han encontrado. No soporto a cierto tipo de mujeres y no dejaré de destriparlas hasta que haya terminado con ellas. El último es un magnífico trabajo, a la dama en cuestión no le dio tiempo a gritar. Me gusta mi trabajo y estoy ansioso de empezar de nuevo, pronto tendrá noticias mías y de mi gracioso jueguecito…”Jack el Destripador
¡Oh, que soberano placer imaginar el semblante de los hombres de la ley al leer mis misivas y conocer mis perversos planes para limpiar de prostitutas las calles de Whitechapel !

La última en pasar por mi afilados utensilios fue la atractiva Mary Jane Kelly (o “Jeanette”, como pidió que la llamaran después de pasar un fin de semana en París). La Kelly era joven, de rostro agraciado, largos cabellos rojizos y figura ampulosa. Esto le servía para no verse obligada a vagabundear por las calles y poder permitirse su propio cuarto en un conventillo más o menos decente. El dinero para el alquiler lo ponía el marido de turno, pero por su debilidad al trago, a menudo ese dinero terminaba en los bolsillos del tabernero, mucho antes de pasar por los del locador; quien justamente revisando sus libros, notó que la Kelly estaba más que atrasada con la renta, así que mandó a un mozo a cobrarle. El jovenzuelo llegó al conventillo aproximadamente a las 10.45 de la mañana, golpeó varias veces la puerta de la habitación de Mary Jane y al no obtener respuesta, espió por la ventana que daba al frente. El horror se dibujó ante sus ojos una vez que la vista se le adaptó a la penumbra del interior. Hoy pueden apreciarse en las fotografías publicadas las mutilaciones sufridas por la desgraciada Mary Jane; de más está decir que parte de ella estaba sobre la cama y otra parte… sobre la mesita de luz !!!
Este fue el quinto, (el séptimo para mi) y el último de los crímenes en ser atribuido a mi sanguinaria lista. Contar con el tiempo y la seguridad que ofrecía una habitación privada, me permitió dedicarme con paciencia y meticulosidad a degollar, examinar, mutilar y despellejar el cuerpo femenino y al final, dejar expuestas las partes que más odiaba del mismo.

Esta noche siento una verdadera sed de sangre y me apresto a recorrer nuevamente las callejuelas de Whitechapel. Ya son pasadas las doce. Arranco de un tirón la hoja del calendario que en sus letras negras me marca ahora el 13 de noviembre de 1888. Voy hasta el armario y tomo el maletín, lo abro y reviso mis preciadas pertenencias que amorosamente guardo ahí.
El filoso bisturí que corta un pelo en el aire, mi cuchillo de hoja acerada que me dedica un destello excitante a la luz de las velas, y el serrucho que parece despedir relámpagos de entre sus dientes.
¡Oh, como amo y extraño la niebla mohosa de Whitechapel!
Me dirijo hasta el perchero, descuelgo el negro sobretodo, apoyo mis narices en la tela fría y descubro que ese olor a sangre es el mismo que llevo adherido desde hace un tiempo a mis fosas nasales. Toda esta ceremonia es como un rito, como el preludio de un orgasmo llameante y pleno, siento que me hierven las venas. Me calo el sombrero hasta los ojos, tomo a mi amigo el maletín y ya estoy listo para perderme entre mi amada niebla. Camino pegado a las paredes, camuflado entre las sombras de la noche. Cien metros más y ya estaré en Burward road, el lugar donde terminé con la vida de la simpática Mary Ann Nichols. Recuerdo que le propiné un prolijo tajo en la garganta, que iba de oreja a oreja y una apertura “en canal” desde el pubis hasta el esternón, por la que asomaban largas porciones de ambos intestinos, materia fecal, parte del contenido del estómago y abundante tejido graso.
¡Oh, cómo adoro esta sensación que invade mis sentidos!¡ Cómo deseo bañar en sangre fresca las solitarias aceras de Whitechapel!
Una sombra furtiva que se mueve unos metros a mi izquierda me enciende la luz de alerta. Me detengo y espero agazapado. Todo es silencio, mi mano derecha transpira y resbala en la manija de mi maletín. Intento seguir la marcha, pero un murmullo me llega desde las callejuelas neblinosas. La luz del farol de la esquina apenas se divisa en la penumbra. Me invade la sensación de que algo me acecha en la oscuridad. ¿ Serán los sabuesos de la Scotland Yard que me están pisando los talones?...Lo dudo, mis "trabajos" han sido muy limpios, mis crímenes han sido perfectos. Nadie podrá atrapar a Jack, el destripador. Escucho risas de mujer que se mezclan con la llovizna que ha comenzado a caer en este invierno frío como la muerte. Me bombea el corazón en un latir furioso, que me llega hasta las sienes.
Reanudo la marcha y ya estoy a punto de girar a la derecha, cuando de repente noto que alguien se me aproxima por la espalda. Las sombras fantasmagóricas me envuelven en un remolino que se funde con la espesa niebla. Difusas formas espectrales se me acercan por los cuatro costados, y al aproximarse sus rostros recién puedo reconocerlas. Son ellas, son los espíritus ensangrentados de mis víctimas las que me asaltan en la penumbra de Whitechapel y una vos burlona que parece venir desde el mismísimo infierno que me dice:
_Buenas noches, Jack...no temas...las chicas solo quieren divertirse.
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Después de cometer semejante carnicería en 1888, el asesino llamado Jack, el destripador, literalmente se “desvaneció entre las brumas invernales” y nunca se volvió a tener noticias suyas. Por supuesto, por un tiempito cualquier crimen remotamente parecido a los descriptos, le era imputado a él, pero lo concreto es que jamás lo atraparon y ni siquiera pudieron acusar formalmente a nadie de ser “Jack the Ripper”.

sábado, 31 de octubre de 2009

Honor a la Noche de Brujas, con la mas Grande Bruja Vampira de todos los Tiempos.

Countess Elizabeth Bathory.

La condesa sangrienta.

Nace en 1560 en el seno de una de las más ricas familias húngaras. Si bien pertenecía a la más ilustre y distinguida aristocracia, siendo su primo Primer Ministro de Hungría, y su tío Rey de Polonia, también existen antecedentes esotéricos entre los miembros de su familia, como pueden ser un tío adorador de Satán y otros familiares adeptos a la magia negra o la alquimia, entre los que se puede contar a la propia Báthory, ya que desde su infancia había sido influida por las enseñanzas de una nodriza que se dedicaba a las prácticas brujeriles.
Además de una perversión sádica y sexual, la Condesa Elizabeth Báthory sentía especial atracción por la sangre, y no sólo se contentaba con beberla, habitual en los llamados asesinos vampíricos, sino que se bañaba en ella con el fin de impedir que su piel envejeciese al paso de los años.Con 15 años se casa con un noble, (El Héroe Negro), y se van a vivir en un solitario castillo en los Cárpatos. El conde reclamado en una batalla, deja sola a Elizabeth por un tiempo. Elisabeth aburrida por el continuo aislamiento se fuga para mantener una relación con un joven noble al que las gentes del lugar denominaban "el vampiro" por su extraño aspecto. En breve regresa de nuevo al castillo y empieza a mantener relaciones lésbicas con dos de sus doncellas. Desde ese momento, y para distraerse de las largas ausencias de su marido, comienza a interesarse sobremanera por el esoterismo, rodeándose de una siniestra corte de brujos, hechiceros y alquimistas.A medida que pasaban los años, la belleza que la caracterizaba se iba degradando, y preocupada por su belleza pide consejo a la vieja nodriza.Esta, le indica que el poder de la sangre y los sacrificios humanos daban muy buenos resultados, y le aconseja que si se bañaba con sangre de doncella, podría conservar su belleza indefinidamente.En esa época, la Condesa tuvo su primer hijo, al que siguieron tres más, ocupada por su papel maternal, intentó alejarse de las doncellas, por miedo de cara a la aristocracia, pero en el fondo le atraían las palabras "belleza eterna". Pero más tarde cuando su marido fallece no tarda en probar los placeres de la bruja.Pronto morirá su primera víctima. Una joven sirvienta estaba peinando a la Condesa, cuando accidentalmente le dio un tirón. Ésta, en un ataque de ira le dió tal bofetada que la sangre de la doncella salpicó su mano. Al mirarse la mano manchada, creyó ver que parecía más suave y blanca que el resto de la piel, mandó que cortasen las venas de la sirvienta y que metiesen su sangre en una bañera para que pudiera bañarse en ella. A partir de ese momento, los baños de sangre serían su gran obsesión, hasta el punto de recorrer los Cárpatos en carruaje acompañada por sus doncellas en busca de jovenes muchachas. Una vez en el castillo, las doncellas eran encadenadas y acuchilladas en los fríos sótanos bien por un verdugo, o por la propia Condesa, mientras las desangraban y llenaban su bañera. Cuando estaban dentro de la pila, hacía que derramasen la sangre por todo su cuerpo, y al cabo de unos minutos, para que el tacto áspero de las toallas no frenase el poder de rejuvenecimiento de la sangre, ordenaba que un grupo de sirvientas elegidas por ella misma lamiesen su piel.
. Durante 11 años, los campesinos aterrados veían el carruaje negro con el emblema de la Condesa Báthory rastrear el pueblo en busca de jovenes, que desaparecían misteriosamente dentro del castillo. Los cuerpos sin vida eran sepultados en las inmediaciones del castillo, hasta que finalmente, tan sólo los arrojaban al campo para que las alimañas acabasen con ellos.Se empezaron a extender rumores por todo el pueblo de que algo raro sucedía en el castillo. Finalmente encuentran los restos de más de una docena de cuerpos sin vida. En el poblado armaron una revuelta insistiendo que el castillo estaba maldito y era residencia de vampiros, quejándose ante el propio soberano. Atacar a una familia de poder en esa época era algo difícil, pero finalmente envían una tropa de soldados que irrumpen en el castillo. Al entrar, los soldados encuentran en un cuerpo pálido y desangrado de mujer en el suelo, otro aún con vida pero terriblemente torturada, que había sido pinchada para extraerle la sangre, y otra ya muerta tras ser salvajemente azotada, desangrada y parcialmente quemada.
En los alrededores del castillo, desentierran otros 50 cadáveres. En los calabozos, se encuentran a gran cantidad de niñas, jovenes y mujeres con vida a pesar que algunas tenían señales de haber sido sangradas en numerosas ocasiones.Una vez liberadas, sorprenden a la Condesa y a algunos de sus brujos en medio de uno de estos sangrientos rituales. Son detenidos y conducidos a prisión.
El primero en comparecer y prestar declaración fue Johannes Ujvary. Esta es parte de su impresionante declaratoria:
Pregunta: ¿ Hace cuántos años trabaja para la condesa Bathory?
Respuesta: He estado dieciséis años con ella.
P: Según su conocimiento directo ¿cuántas mujeres fueron asesinadas por la condesa y sus ayudantes?
R: Ninguna mujer. Es decir, ninguna mujer casada. Según lo que yo sé, fueron muertas treinta y siete muchachas.
P: ¿ Quién conseguía las victmas?
R: Personalmente obtuve seis. Les decíamos a las niñas que las queríamos como sirvientas. La señorita Barsovny y la señorita Otvos entusiasmaron a otras de la misma manera.
P: ¿Cómo las mataban?
R: Se les amarraban los brazos por detrás, luego se le retorcían cuerdas en ellos como tornisquetes y se le cortaban las venas con tijeras.
P: ¿Alguna vez fueron torturadas de alguna otra manera?
R: Algunas veces las dos viejas, Ilona y Dorottya, las torturaban y cuando lo hacían bien, la condesa las premiaba con regalos. Algunas veces las torturaba la misma condesa.
P: ¿Cuáles eran las torturas?
R: Eran golpeadas con látigos y cortadas con cuchillos. A veces las congelábamos después en agua fría.
P: ¿Cuándo inició la condesa Bathory estas prácticas?
R: Empezó mucho ntes de que muriera su marido.
+
Y esta es la declaración de Ilona Joo:
Pregunta: ¿Hace mucho tiempo que trabaja para la condesa?
Respuesta: Más de diez años. Fui la niñera de la familia.
P: ¿A cuántas niñas ayudó usted a matar?
R: Muchas, muchas.
P: ¿ Cuántas?
R: Como cuarenta.
P: ¿Más que esas?,¿como cincuenta?
R: No, como cuarenta.
P: Algunas de ellas fueron torturadas?
R: Algunas veces poníamos llaves y monedas calientes en sus manos. Una ves untamos el cuerpo de una de ellas con miel y la dejamos a campo abierto a merced de los insectos. Cuando se desmayaban, poníamos papel entre los dedos de sus pies y lo encendíamos. Lo más común era que abriéramos sus venas con tijeras. Algunas veces, cuando la carne estaba muy tensa, la sangre manchaba las paredes.
+
Los crímenes sádicos de la condesa habían durado aproximadamente 10 años. Báthory, aún con el privilegio de pertenecer a la nobleza, fue condenada a una muerta lenta: la emparedaron en el dormitorio de su castillo, dejándole una pequeña ranura por la cual le daban algunos desperdicios como comida y un poco de agua. Murió a los cuatro años de permanecer en esa tumba, sin intentar comunicarse con nadie ni pronunciar palabra. Fue una especie de suicidio, de repente dejó de tocar la comida y fallece en 1614 con 54 años.

sábado, 10 de octubre de 2009

Las brujas de Salem


La provincia de Salem ahora es conocida como Denvers, y se encuentra ubicada en la bahía de Massachussets, Estados Unidos.
La historia de “las brujas de Salem” transcurre durante el período comprendido entre febrero de 1692 y Mayo de 1693. En aquel entonces, Salem era un lugar lleno de puritanos que establecieron un tipo de teocracía católica, su economía era inestable ya que dependían del buen clima para sus cosechas y el rol de la mujer se limitaba a servir al hombre.
Todo comenzó en la villa de Salem con Betty Parris, de 9 años, y Abigail Williams, 11 años, hija y sobrina del reverendo Samuel Parris respectivamente. Estas comenzaron a tener síntomas y comportamientos extraños; gritaban y lloraban sin motivo, decían poder ver cosas en las habitaciones y una corría en cuatro patas mientras ladraba. Ante toda la presión de las autoridades en aquella época ante su extraña e inexplicable forma de actuar, las niñas aseguraron haber sido víctimas de algún tipo de brujería. Al mismo tiempo, otras mujeres en la villa comenzaron a tener los mismos comportamientos.
Así, las primeras tres acusadas fueron:Sarah Good, una mujer pobre que solía pedir dinero o comida a los vecinos y que vagaba por las calles.Sarah Osborne, una humilde trabajadora que casi no frecuentaba la iglesia.Tituba, una esclava de étnia diferente a la de los puritanos, por lo cual obviamente fue blanco fácil de diversas acusaciones.
Este grupo de mujeres fueron interrogadas durante varios días, y enviadas a prisión tiempo después.Las acusaciones comenzaron a multiplicarse, y así las mujeres que se veían involucrabas usaban este método a modo de escape rápido, “ayudando” a las autoridades a encontrar a las verdaderas brujas que habían comenzado con todos estos extraños sucesos.
A raíz de esto, fueron ejecutados un total de 25 personas, entre hombres y mujeres, mientras que el número de encarcelados supera a las 200 personas.

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